“Lo peor de todo es que algún tiempo después de mi muerte se me va a descubrir de verdad. Todos los que me tenían miedo o me odiaban cuando estaba vivo abrazarán de repente mi memoria. Mis palabras estarán en todas partes. Se crearán clubes y sociedades. Será como para ponerse enfermo. Se hará una película de mi vida. Me pintarán mucho más valiente de lo que soy, y con mucho más talento del que tengo. Mucho más. Será como para hacer vomitar a los dioses. La especie humana lo exagera todo: a sus héroes, a sus enemigos, su importancia. Esos cabrones. Toma, ya me siento mejor. Maldita especie humana”. (Charles Bukowsky)
Curiosa la alusión a la película. Casualmente dos días después de ver un “biopic” sobre su vida, “Factótum” de Bent Hamer, leo esta cita en una revista de música. En la película un impenitente bebedor protagonizado por Matt Dillon deambula de trabajo en trabajo (algunos increíbles) en una carrera hacia ninguna parte. Entre whisky y whisky, entre trabajo y trabajo, entre chica y chica, escribe sus historias y poemas y los envía por correo a revistas literarias que siempre los rechazan. Cumple con elegancia con el papel de escritor maldito tantas veces representado. Afortunadamente fracasó como augur y no lo pintan mucho más valiente y con más talento. Es un verdadero “arrastrao” La frase más repetida en la película: “YOU ARE FIRED, CHINASKY” (¡Estás despedido, Chinasky!)De Bukowsky he leído tres libros, “La senda del perdedor”, relato autobiográfico sobre su infancia que me pareció genial y que recomiendo, “Musica de Cañerías”, libro de relatos que me gustó menos y “Pulp”, su última novela, que no me gustó nada. No volveré a leer nada pero le estoy profundamente agradecido por haberme descubierto a D.H. Lawrence y “El amante de Lady Chatterley”, una gran novela, sí señor.
Sí consiguió hacerse famoso, convirtiéndose en un icono de la cultura pop, en uno de los narradores del reverso de la espiritualmente podrida sociedad americana (y por ende occidental), lleno de patéticos personajes deambulando por sórdidos escenarios sin escapatoria posible.
Con el estreno de “Revolutionary Road” de Sam Mendes, basado en una novela de Richard Yates (del que no he leído nada pero que desde ya pongo en la agenda) se han publicado artículos sobre el grupo de escritores críticos del sueño americano como J.D. Salinger, Vonnegut, Raymond Carver o Philip Roth. Tanto Salinger con “El guardián entre el centeno” como Roth con “Pastoral americana” me dejaron impresionados. De hecho éste último está sin duda entre los cinco mejores libros que he leído en mi vida.
Bukowsky es más sucio, más violento, más “malhablado”, más provocador a primera vista (las cargas de profundidad de Roth son mucho más efectivas)... ¿más punk? ¿Recomendable? Depende de para quién, depende de tu estómago. Por ejemplo, el señor que escribe “Me cago en el triatlón” probablemente haya leído mucho Bukowski.
Imagino cómo se retorcería el cabrón (esto sí que le gustaría) en su tumba si supiera que alguien iba a escribir algo sobre su persona tan inexacto, tan superficial, tan inofensivo....¡en un blog! ¿QUÉ DIANTRES ES UN BLOG?. Ay, Charles, sí que me hubiera gustado leer tu blog. Aunque te joda, acabo con un gran verso tuyo.
“Cabalga la vida hasta la risa perfecta”
