Ya traté en su día de uno de los libros más famosos del año: "¡Indignaos!" que incluso dio pie a la creación de un atípico, disperso y naïf movimiento de futuro incierto. Ahora que Times acaba de elegir como figura del año al "manifestante", quizá gran parte de responsabilidad se le debe a los pequeños libros de Héssel.
No insisto sobre el autor. Ya sabéis, miembro del Resistencia francesa durante la ocupación nazi y uno de los ponentes en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Con el avanzar de su vida, a su preocupación innegociable por los derechos humanos se le unió la de la protección del medio ambiente.
"Indignaos" me decepcionó. Me parecía poca chicha y muchos lugares comunes para tanto repercusión. Quizá por no esperar gran cosa, éste me ha resultado más interesante aunque por otro lado, bastante simple. Los que deben estar contentos son
No hago post al uso porque no me apetece. Os dejo algunos fragmentos del libro escrito en forma de entrevista.
"Resistencias contemporáneas (...) serían rechazar la imposición del beneficio y del dinero, indignarse contra la coexistencia de una extrema pobreza y una riqueza prepotente"
"El verdadero progreso en bienestar de un pueblo no viene dado por el crecimiento del PIB sino cuando se toma en consideración la educación, la protección de la salud, de su cultura e identidad propias."
"Para la evolución de los países pobres, es necesario protegerlos de las estrategias de la economía comercial mundial, así como establecer las bases de toda evolución: la escolarización, la alfabetización, la salud, la producción más cercana al suelo, es decir, la agricultura y la autosubsistencia, y, por ende, la protección de los recursos propios, frente al exceso de importaciones subvencionadas de los países ya ricos."
"Nuestro enriquecimiento tiene que ser esencialmente cultural, espiritual, ético, en vez de un enriquecimiento puramente cuantitativo que se traduce en un incremento de la energía utilizada, o del número de productos financieros que salen al mercado. Es preciso romper con este pensamiento productivista, basado en el "cada vez más".
"Me siento inclinado a afirmar que los cambios son siempre una obra de un 10 a un 20 por ciento de las personas, como mucho, que son las que se mueven realmente, y que los demás se limitan a seguirlas. Lo cual da prueba de cierto optimismo."
"No se puede tener una estrategia para la protección de la Tierra y otra para la lucha contra la pobreza y la injusticia, hay que adoptar una estrategia común que unifique ambos retos."
"No basta con resistir, es preciso crear".
"Un hombre sólo es un verdadero hombre si está realmente comprometido y se siente responsable."
Por alusión de esta última frase, el autor de este blog se define como persona pusilánime en este sentido y ciertamente poco combativa. Tranquilo. Más dotado para arrojar palabras escritas que adoquines. Gustos simples y básicos. Estoico de vocación o dicho menos finamente, que aguanta lo que le echen, se muestra intimidado frente a una palabra tan absorbente como COMPROMISO. Aunque periódicamente baraja hacer algo más y participar en asuntos públicos desde plataformas y siglas diseñadas para ello, un escepticismo enfermizo frena su inicial entusiasmo. Probablemente, cuando tenga tiempo, todo quedará reducido a prestar servicios como ocasional voluntario.
De música, una canción y un vídeo perfecto para el post y para tiempos difíciles. "Hard Times", la revisión de Gillian Welch de un clásico del Siglo XIX de Stephen Foster. El disco lo estoy descubriendo y está entrando suave y fácil, calando como lluvia fina en el desierto. Hoy leí un gran post de Txals sobre "The Harrow & The Harvest".



