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lunes, 29 de enero de 2018
El conde con sus amigos
A un locutor de radio lo de Bill Basie le parecía nombre de poco glamour, por lo que justo antes de entrevistarlo le dijo que lo iba presentar como Count Basie, por aquello de jugar en la misma liga de orquestas que el duque, Duke Ellington. Y Count Basie se quedó.
Aquí momentos estelares con alguno de los muchos ilustres amigos que le acompañaron a lo largo de su carrera. Muchos quilates.
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domingo, 11 de diciembre de 2016
¿Cómo una canción tan chunga es una de las mejores?
O cómo una canción de mensaje tan cutre, superficial y machista, simple exponente de otro tiempo por otra parte, puede expresar casi el raspado del tiempo fluyendo o qué fue el vivir al recordar. Combinación de una música y forma de cantar extraordinarias, la voz del más grande cantante que parió esta raza.
Hace unas semanas, mientras amanecía, escuchaba en el coche "Strangers in the night" y de verdad que por unos minutos me pareció la canción más hermosa del mundo. Y es que el amigo era tan bueno en lo suyo como mala gente. Por eso era el mejor.
domingo, 16 de enero de 2011
Frankie en horas bajas
En la película, Johnny Fontane, un cantante melódico en horas bajas le pide al Padrino ayuda para conseguir un papel a su medida en una importante película que se comienza a rodar y que sin duda, relanzaría su carrera. Ante la negativa del productor, cortan la cabeza de su valioso caballo favorito y se la introducen en la cama donde duerme. Creo que desde críos, a todo se nos quedó grabada en la mente la espantosa escena. Evidentemente Johnny conseguió su papel y la vuelta al estrellato de su languideciente carrera.
El paralelismo con la vida de Frank Sinatra es evidente. Siempre se especuló con que la historia estaba inspirada en la forma en que el cantante consiguió su personaje en "De aquí a la eternidad" -la peli de la famosa escena de Burt Lancaster y Deborah Kerr retozando en la playa en bañador-. El rumor decía que Frank, en franca decadencia artística, se valió de sus vínculos con la mafia para conseguir el papel que le volvería poner en órbita. Así fue. En 1953 Frank consiguió su óscar a mejor secundario y precisamente ese mismo año firmó con Capitol Records.
Dos años después grabó uno de sus mejores discos, "In the Wee Small Hours". Frank, a pesar de ser un "joputa" de cuidao también sufría. Recién terminada su relacion con Ava Gardner -el animal más bello del mundo-, estas canciones dan fe con sinceridad de su momento vital. Os dejo dos composiciones de Duke Ellington y Cole Porter. Canela en rama.
Tal vez la anécdota no es más que otra "leyenda urbana" similar a su tabique nasal de plata pero de ser cierta, por una vez, el fin justifica los medios. Me alegro de que la carrera de uno de los grandes no cayera en el olvido y nos siguiera deleitando durante muchos años con maravillas como éstas.
jueves, 24 de junio de 2010
Para que yo me llame Atalanta

Si a algún bala perdida le interesa la poesía, aquí dejo tres poemas del gran Ángel González. El primero es sencillamente bestial.
Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huída hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...
Muerte en el olvido
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero seré otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el la habita...
Cumpleaños de amor
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente
mis sucesivos cuerpos
-prologándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
- qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Ya que éstos últimos tratan de amor os dejo una canción de muuucho amor, el famoso "Fly me to the moon", utilizada en "Abajo el amor", con Renee Zellweger y Ewan Mc Gregor. Tontorrona y deliciosa, la película homenajea las de Rock Hudson y Doris Day de los cincuenta-sesenta. No sé qué me ocurre con ésa epoca, tengo fijación por ella. Tal vez por eso me gusten tanto Mad Men y El apartamento.
En el tema se mezclan las versiones de Astrud Gilberto y Frank Sinatra. Muchos ya sabréis que Astrud, la mujer de Joao Gilberto, no era cantante profesional. Su marido la animó a cantar en las sesiones de grabación de uno de los discos míticos de la bossa nova y de la música en general, "Getz/Gilberto". Su versión de "Garota de Ipanema" debe ser una de las canciones más escuchadas de las historia. Astrud me gustaba, ponía sus discos a menudo, la música es agradable pero a medida que he ido sabiendo más y he ido introduciendo más toneladas de música en la cabeza, se me fue escapando su encanto, la que antes llamaba lánguida, se tornó en flácida. Casi no le veo matices. Hay decenas de cantantes brasileñas mucho más ricas. A veces la pobre me parece un pan si sal. Sin embargo recomiendo una recopilación con sus éxitos. Participó en discos históricos y tiene canciones maravillosas. En esta canción, el contraste con el dominio y el genio de Frank Sinatra, uno de los mayores cantantes y joputas "bon vivant" de la historia, es alarmante por la longitud de la brecha aunque hay que reconocer que esa diferencia de altura le va muy bien al tono de la película.
Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huída hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...
Muerte en el olvido
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero seré otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el la habita...
Cumpleaños de amor
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente
mis sucesivos cuerpos
-prologándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
- qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Ya que éstos últimos tratan de amor os dejo una canción de muuucho amor, el famoso "Fly me to the moon", utilizada en "Abajo el amor", con Renee Zellweger y Ewan Mc Gregor. Tontorrona y deliciosa, la película homenajea las de Rock Hudson y Doris Day de los cincuenta-sesenta. No sé qué me ocurre con ésa epoca, tengo fijación por ella. Tal vez por eso me gusten tanto Mad Men y El apartamento.
En el tema se mezclan las versiones de Astrud Gilberto y Frank Sinatra. Muchos ya sabréis que Astrud, la mujer de Joao Gilberto, no era cantante profesional. Su marido la animó a cantar en las sesiones de grabación de uno de los discos míticos de la bossa nova y de la música en general, "Getz/Gilberto". Su versión de "Garota de Ipanema" debe ser una de las canciones más escuchadas de las historia. Astrud me gustaba, ponía sus discos a menudo, la música es agradable pero a medida que he ido sabiendo más y he ido introduciendo más toneladas de música en la cabeza, se me fue escapando su encanto, la que antes llamaba lánguida, se tornó en flácida. Casi no le veo matices. Hay decenas de cantantes brasileñas mucho más ricas. A veces la pobre me parece un pan si sal. Sin embargo recomiendo una recopilación con sus éxitos. Participó en discos históricos y tiene canciones maravillosas. En esta canción, el contraste con el dominio y el genio de Frank Sinatra, uno de los mayores cantantes y joputas "bon vivant" de la historia, es alarmante por la longitud de la brecha aunque hay que reconocer que esa diferencia de altura le va muy bien al tono de la película.
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