Mostrando entradas con la etiqueta John Coltrane. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Coltrane. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de octubre de 2015

TRANE LIVES


"Parto de un punto y llego lo más lejos posible"

Desde esa época empecé a descubrir qué clase de hombre era Coltrane. Bajo un aspecto tranquilo y mesurado, se ocultaba un hombre que sabía ser desmesurado en lo que emprendía.

Se percibía que, tras sus maneras corteses y apacibles, Coltrane poseía un fantástico poder de concentración.

Donde algunos se permitían hablar de virtuosismo técnico gratuito, de sinrazón y de delirio más o menos consciente, tenemos que aprender, al contrario, a reencontrar una lógica, un rigor y un autocontrol excepcionales. El intérprete de "My Favourite Things" sucumbió a la más fascinante tentación que pueda ofrecerse a un artista, sea cual sea su modo de expresión: la inmersión total en el fondo de sí mismo, la exploración metódica, obstinada, sin esperanza -puesto que no tiene fin-, de sus recursos y posibilidades.

Solo tienen posibilidades de captar la significación aquellos que sean fieles a su espíritu y no a su letra, a sus intenciones y no a su lenguaje, ya que hoy por hoy no nos ha revelado aún la mayor parte de sus secretos.

Tenemos que ir a su encuentro solos, desnudos, sin costumbres, sin prejuicios, sin recuerdos. La recompensa que obtendremos dependerá de nuestro esfuerzo.

"En realidad no es que queramos provocar un estado de hipnosis ni nada por el estilo, queremos simplemente conmover al público, comunicarnos con él, hacerle sentir lo que nosotros sentimos".

"Es la improvisación que inspira una pieza lo que cuenta, y no la pieza en sí, que a menudo es muy banal".

"La religión es todo para mí; mi música es un agradecimiento a Dios".

"A mí, cuando paso de un momento calmado a una tensión extrema, solo me impulsan factores emocionales, excluyendo toda consideración musical".

"Mira, para nosotros, crear es bastante fácil. Hemos nacido con este feeling que simplemente surge, sean cuales sean las condiciones. Si no, ¿cómo habrían podido nuestros padres fundadores producir esa música desde el principio, cuando sin ninguna duda se encontraban (como muchos de nosotros aún hoy) en comunidades hostiles, donde solo había numerosas razones para el miedo y condenadamente pocas que permitieran confiar. Cualquier música que pueda crecer y propagarse como nuestra música lo ha hecho tiene que tener una convicción positiva  inherente absolutamente bestial"

Textos de "My Favourite Things. Conversaciones con John Coltrane" (Michel Delorme)

*"Trane lives" fue una pintada recurrente en las calles de Nueva York.
 

domingo, 4 de abril de 2010

Semana Santa en negro

La Semana Santa más tranquila de mi vida. Horas de estudio, de entrenos, de lecturas, tres buenas películas, "En busca del fuego" de Jean Jacques Anaud, "Primera plana" de Billy Wilder y "La dolce vita" de Fellini y sobre todo mucho jazz.

Aunque tengo bastante discos y cada vez escucho más, me faltan muchas horas de vuelo. El jazz clásico le entra a cualquiera porque es más lineal y fácil. Cuando comienzan los desvaríos del Be Bop de Charlie Parker y Dizzy Gillespie, el tema torna más complicado y como le ocurre a la clásica, requiere trabajar y educar el oído para ser capaz de degustar el manjar. En el buen camino estoy porque, cada vez más a menudo, me quedo embobado escuchando algún pasaje, como a punto de encontrar algo maravilloso que antes no sentía, algo que también me ocurre con la clásica. Todavía no tengo las palabras adecuadas pero, por momentos, te sientes rodeado por una música más fluida, carnal, excesiva, lacerante, donde a veces puedes sentir el dolor, con todo un trasfondo lleno de vida y realidad.

Al igual que me pasa con el rock, me chifla la intrahistoria de la música. Leer, conocer las biografías de los músicos, las anécdotas subyacentes tras un concierto, tras una composición. Ya le dedicaré entradas pero muchos de estos genios llevaban un estilo de vida más autodestructivo, bohemio o novelesco que muchos de las estrellas más salvajes del rock and roll.

Estos días sobre todo he escuchado a Miles Davis y John Coltrane. Aquí os dejo un pequeño fragmento de "Ascensor para el cadalso", la película de Louis Malle cuya banda sonora compuso Miles Davis. La leyenda dice que los músicos improvisaron mientras veían las imágenes. Parece que realmente no fue así ya que Miles ya llevaba partes escritas a la grabación. El mundo de la música y el jazz en particular arrastran muchas "medias verdades" o sencillamente mentiras pero...¡qué demonios!... ya lo decía John Ford en "El hombre que mató a Liberty Valance", "Print the legend". Seguro que a todos nos gusta más.

La búsqueda de Jeanne Moreau acompañada por la música de Miles Davis es belleza absoluta.



Además os dejo "So What", un tema de quizás el disco más mítico de las historia del jazz, "Kind of Blue". Atentos a la actuación, es como estar en el interior de una catedral. El peso de la HISTORIA. Miles a la trompeta, John Coltrane al saxo tenor. Embriaga el ambiente, entre bohemio y maldito, entre intelectual y mágico.




Iba a poner algo más de Coltrane pero con esto hay suficiente. Ya le dedicaré algún post. Cualquiera de estos genios da mucho juego. Al final todos tienen en común esa "pasión por lo suyo" (Muchachada dixit), ese amor por su música que a veces literalmente los devora, se llame Charlie Parker, Brian Wilson o Mozart.