Mira a tu alrededor, mira a tus amigos, a los que quieres de verdad y pregúntate cada día si volverás a verlos mañana. Básicamente ése es el tema de “Band of Brothers”, una de los mejores series de las que he disfrutado. Cuando hace una semana,
Popita le dedicaba una entrada a las series, casi, casi se me olvida hablar de una de las que más me gustó. Hoy le dedico unas letras.
La historia narra el camino de la Compañía Easy de la 101 División Aerotransportada desde que se lanza en paracaídas sobre Normandía hasta que acaba la guerra. Te cuentan que es la compañia que más bajas sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. De salida, no me lo creo. Esta guerra dio para mucha dolor y seguro que unidades del ejército alemán y sobre todo de la Unión Soviética (la que al fin y al cabo sacrificó mucho más hombres y mujeres que cualquier otro contendiente), proporcional y absolutamente fueron más castigadas. Al fin y al cabo la Easy sólo combatió durante un año.
Evidentemente te debe gustar el cine bélico, si no, en principio, ésta no es tu entrada. La producción de Steven Spielberg y Tom Hanks no deja lugar a dudas sobre su calidad técnica con imágenes realmente espectaculares, en la línea del desembarco de “Salvar al soldado Ryan”. Ojalá nunca sepamos qué significa una guerra pero no creo que se pueda llevar a cabo una representación que se acerque más a la realidad que la visión de Spielberg de las primeras oleadas en Normandía.
Cada episodio comienza con fragmentos de entrevistas a los verdaderos protagonistas supervivientes donde exponen sus impresiones sobre el tema central del capítulo, ves en sus ojos cómo se agolpan los recuerdos, cómo regresa el miedo, cómo se emocionan, cómo vuelve el dolor o cómo simplemente no hay más que alivio.
Aparte de los exigentes entrenamientos del primer episodio (muy del gusto de cualquier triatleta o ultrafondista), su andadura comienza cuando los arrojan en paracaídas tras las líneas alemanas horas antes de que comience la gran ofensiva y, como unidad de elite, en todas sus intervenciones estarán en primera línea o les tocará siempre bailar con la más fea. En cada episodio se utilizan distintos puntos de vista para contar lo que ocurrió.
Además del desarrollo de las distintas campañas y operaciones, en la serie se tratan muchos temas como son:
El papel de los reemplazos. Las numerosas bajas son cubiertas por novatos que normalmente duran poco, son los primeros que caer. Los veteranos incluso llegan a esquivar el trato con ellos porque es doloroso verlos morir.
El papel de los oficiales y suboficiales, la pieza clave del grupo, de su competencia depende que los pelotones, que las tropas alcancen sus objetivos, vivan o mueran. Se los retrata de todo tipo, verdaderos incompetentes, verdaderos héroes con cabeza capaces de tomar decisiones rápidas y válidas en medio del infierno.
Las otras secuelas de la guerra, desde niños probando por primera vez el chocolate hasta los ajustes de cuentas como las mujeres vejadas, rapadas y desterradas por sus compatriotas tras la liberación, por haber "intimado" con soldados alemanes.
Especial relevancia tiene la Batalla de las Ardenas, el cerco de Bastogne. Si tenéis una somera idea de la Segunda Guerra Mundial, imagino que pensáis que después de Normandía, el ejército aliado poco a poco fue recuperando terreno hasta llegar a Alemania y terminar la guerra. No fue así. En Diciembre de 1944, Alemania realizó una contraaofensiva sorprendente y extremadamente dura que estuvo a punto de tirar por tierra todo lo conseguido hasta entonces en el frente occidental. A día de hoy sigue siendo la operación en la que históricamente más soldados americanos han intervenido, alrededor de 600.000. Hitler no logró sus propósitos porque no consiguieron llegar a las vías de suministro de combustible. De todas formas, el cambio de orientación en el curso de la guerra tampoco era posible. La brecha del frente oriental no dejaría de sangrar; nada podía parar el avance del ingente ejército soviético. En la Batalla de las Ardenas tuvieron un papel muy importante nuestros protagonistas, consiguieron frenar a la Wehrmacht en Bastogne.
Ocultos en el bosque que tornó verdadero infierno donde aparte de recibir ataque artillero sin medida, más de un tercio de las bajas se debieron a la congelación. Gente muy dura que explican cómo realmente estaban petrificados por el miedo, que se dedicaban a hacer agujeros en la nieve, en la tierra, su mejor amiga, y esperaban que no le cayera un obús encima como a tantos de sus compañeros. Ellos no lo han olvidado y cuentan que alguien que sobrevive a algo como Bastogne, nunca será la misma persona.
Cuando llegan a Alemania, cuando liberan un campo de concentración, quedan estupefactos. Incomprensión y horror ante algo que no son capaces de entender, que no sopechaban, algo que todavía nosotros, setenta años después tampoco comprendemos.
La serie acaba con la toma del “Nido del Águila” en los Alpes, mítico refugio de Hitler y con la rendición del ejército alemán. Lawrence de Arabia ya tiene fragmentos en “Los siete pilares de la sabiduría”, en los que muestra gran admiración por el ejército alemán, siempre tan disciplinado. Miles de soldados desarmados marchan sin perder el paso. Hasta en la derrota son muestra de orgullo.
Los mandos militares del ejército alemán son una casta elitista, una aristocracia extremadamente culta y orgullosa; por eso llevan mal convivir con los arribistas y locos de las SS. La serie acaba con el discurso de un general alemán, siempre tan digno, dirigido a sus soldados antes de la rendición reconociendo su labor en estos años tan difíciles durante los que se han forjado vínculos eternos entre ellos y en los que ha sido un honor tenerlos bajo su mando. El capitán Winters de la Easy, de espíritu alemán, estoico y eficaz, lo escucha y sabe y siente como propias las palabras del enemigo. Sabe que también sirvió en una compañía de héroes.
Leer o ver películas sobre el tema nunca nos acercará a entender el precio que tuvo que soportar una generación obligada a sacrificar sus vidas en plena juventud. Todo mi reconocimiento para esos chavales.
Enhorabuena a los que os habéis tragado el ladrillo. Por supuesto los discos los tenéis disponibles para cualquiera que me los pida.
Ale, os dejo a Marlene Dietrich cantando "Lili Marlen", una de las canciones más populares de la guerra, una historia de una soldado en el frente que recuerda a su amada. Goebbles intentó que no se radiara esta canción porque no la consideraba adecuada para la moral de la tropa pero tuvo que cambiar de idea. Ya no se podía privar a cada soldado de su propia Lili Marlen.
"We stand alone together"
Al final se me ha ocurrido dejar unas espectáculares imágenes del "Imperio del sol", la película de Spielberg sobre las vivencias del escritor J.G. Ballard, la alegria del Ballard niño en el momento de la liberación del campo, "¡¡P-51, EL CÁDILLAC DEL CIELO!!"