viernes, 15 de enero de 2010

Una de libros

COMENTARIOS SOBRE LA MAYORÍA DE LOS LIBROS QUE LEO.



"Mensagem" (Pessoa)

"El mito de Sísifo" (A. Camus)

"El libro del desasosiego" (Pessoa)

"En el café de los existencialistas" (Sarah Bakewell)

"Vidas paralelas: Alejandro Magno y Julio César" (Plutarco)

"Consignas para escritores" (Jorge Eduardo Benavides)

"Montaigne" (S. Zweig)

"Erasmo de Rotterdam. Triunfo y tragedia de un humanista" (S. Zweig)

"Sílabas de luz" (Aída Acosta)

"Un paseo invernal" (H.D. Thoreau)

"Gilead" (Marylinne Robinson)

"Cómo vivir. Una vida con Montaigne" (Sarah Bakewell)

"Historia de Ciudad Rodrigo" (D. Nogales Delicado)

"Ciudad Rodrigo, guerras incruentas" (Jesús Sánchez Terán)

"Indies, hipsters y gafapastas" (Víctor Lenore)

"Biografía del silencio" (Pablo D´Ors)

"La vida perenne" (José Luis Sampedro)

"Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Otros poemas" (Pablo Neruda)

"Sobre la tolerancia" (John Locke)

"Carta a un religioso" (Simone Weil)

"Pensamientos desordenados" (Simone Weil)

"Pájaros perdidos. Luciérnagas" (R. Tagore)

"Por qué soy cristiano" (J. A. Marina)

"Historia de la filosofía para jóvenes" (Jeremy Weate)

"El olvido de sí" (Pablo D´Ors)

"Antología poética" (Wislawa Szymborska)

"Traz os Montes" (J. LLamazares)

"Por qué los clásicos" (Italo Calvino)

"Dostoievski" (Rose Miller)

"Albert Camus, el hombre rebelde" (Javier Rambert)

"Maestro Eckhart" (Alois Maria Haas)

"Atlas Walter Benjamin Constelaciones" (Luis Rendueles y Ana Useros)


"Billie Holiday" (Muñoz y Sampayo)

"Sobre la historia natural de la destrucción" (W. G. Sebald)

"Diario" (Ana Frank)

"Diario" (Henry McKinnon)

"Sufismo. La enseñanza mística". (Katy Mondaroo e Igor Zabaleta)

"Confesiones de San Agustín" (Textos escogidos)

"Viajeros lejanos" (Antonio Picazo)

"El amigo del desierto" (Pablo d´Ors)

"Cristianismo" (Leonardo Boff)

"La inutilidad de lo inútil" (Nuccio Ordine)

"Wabi Sabi" ( Simon G. Brown)

"El cielo de Salamanca. Santa Teresa en el V centenario" (Varios autores)

"Escritos esenciales" (Etty Hillesum)

"Español del éxodo y del llanto" (León Felipe)

"El reino" (Emmanuel Carrere)

"Canciones" (Leonard Cohen)

"Así hablaba Zaratustra" (Friedrich Nierzsche)

"Las 95 tesis de Lutero"

"Los panfletos de la Rosa Blanca" (Inge Scholl)

"Sophie Scholl ¡Viva la libertad!" (Silvia Martínez - Markus)

"My Favourite Things (Conversaciones con John Coltrane)" (Michel Delorme)

"La chiflanópolis de Ciudad Rodrigo" (Lorezo Cid Bravo)

"Las flores del mal y otros poemas" (Charles Baudelaire)

"La lluvia amarilla" (Julio LLamazares)

"Versos de un joven poeta" (Rainer Maria Rilke)

"La peste" (Albert Camus)

"La rebelión de las masas" (Ortega y Gasset)

"Bienaventuranzas, caminos de felicidad" (José Román Flecha Andrés)


"Historia de una carrera. Salamanca-Madrid en velocípedo(1895)"

"HHhH" (Laurent Binet)

"Eichmann en Jerusalén" (Hannah Arendt)

"Castellio contra Calvino" (Stefan Zweig)

"Dictados y sentencias" (María Zambrano)

"Ravel" (Jean Echenoz)

"Con el cielo a cuestas" (Gonzalo Suárez)

"Correr" (Jean Echenoz)

"El arte de la guerra" (Sun Tzu).

"Intemperie" (Jesús Carrasco)

"La guerra olvidada.  Ciudad Rodrigo y su comarca durante la Restauración de Portugal (1640-1668)". (Rafael Valladares).

"Después qu´esta çiudad fue destruyda. Ciudad Rodrigo y su comarca en la Alta Edad Media (Siglo VI-XI)" (Iñaki Martín Viso).

"Cáceres" (Varios autores)

"Tao Te King" (Lao Tse)

"Pensamientos de San Francisco"

"A la sombra del atardecer" (Víctor Esteban)

"En la orilla" (Rafael Chirbes)

"El derecho a la pereza" (Paul Lafargue)

"¿Cuánta tierra necesita un hombre?" (Tolstoi)

"El coloquio de los perros" (Cervantes)

"Conocer y rezar los salmos" (José Bortolini). Hay varios libros de la Biblia que quiero leer. Aparte de su valor puramente religioso, los hay con un valor literario e histórico innegable. Fragmentos de salmos aparecen en el arte por doquier, en libros, en cine o en música. El libro de los salmos no es largo, solo son 150, pero claro, para leer estas cosas, hay que hacerse con versiones comentadas que expliquen y aporten algo más y esta edición era la más gorda que encontré, casi 800 páginas que, como es evidente, no se leen como un libro normal, sino que marchas de uno en uno. Salmos hay muchos y de varios tipos: sapenciales, de súplica, de alabanza, de acción de gracias, dedicados a Jerusalén. Los hay mejores y peores, algunos que resultan muy familiares, algunos casi "gore", para mí completamente desconocidos. Los que son buenos, son muy buenos; para no olvidar y regresar a ellos de tanto en tanto.  

"Austerlitz" (W.G. Sebald). Una maravilla. Es un libro extraño. Pasan las páginas y no hay más que un tipo raro contando cosas raras en una forma rara, hasta que mediado el libro se desentraña el origen y sentido del personaje y del libro entero. Una audaz y arriesgada obra de arte en la forma para llegar a un fondo ya muchas veces tratado, pero que aquí parece completamente nuevo. Genial, de veras.

"De Austerlitz a Ciudad Rodrigo" (Carlos Bravo Guerreira). El libro es muy interesante por la información que suministra. El autor era general de caballería y es evidente que trata no solo sobre aspectos de su profesión, sino también sobre su pasión. Si te interesa el tema, es tu libro, ya que se describen con detalle los entresijos de un ejército, el napeoleónico y los de sus campañas, especialmente en España, especialmente en nuestra zona fronteriza -el autor es de Aldea del Obispo-. Lo curioso es que en una novela, me sobren personajes y situaciones que para mí nunca acaban de encajar y ser naturales. Preferiría que directamente hubiera sido un libro histórico.  

"Poemas al director. 68 miradas críticas en tiempos de crisis" (Varios autores) Entre ellos, yo. Temática previsible, para mí algo gastada. El mío no es de los mejores, ni de los peores. Lo reconozco, hace ilusión compartir páginas con Aute o Mestre.

"Zen en el arte de escribir" (Ray Bradbury). Recopilación de artículos del autor que viene a ser una desatado canto a la pasión por escribir, a no obviar la llamada, a derribar cualquier obstáculo entre el autor y la palabra, lo único que importa. 

 "Hacer Buda. Guía sencilla de meditación para niños" (Javier Bendriss). Lo compró Susana en estos puestos del mercadillo donde se pueden comprar libros muy baratos, con un importante surtido para niños. Lo empecé a hojear por curiosidad y al final, hasta creo que algo aprendí y me puede venir bien para algunas situaciones


"14" (Jean Echenoz). Otro gran libro sobre la guerra en un tono y en un tamaño bien distinto a "Vida y destino" o "Los desnudos y los muertos". Apenas cien páginas en las que se describe cómo afecta la Primera Guerra Mundial a un grupo de amigos. Su genialidad se basa en un estilo seco y aséptico, que pone de manifiesto de forma aún más contundente toda la locura y sinrazón colectiva, capaz de devorar mundos enteros.

"El Positivismo Jurídico" (Norberto Bobbio). Otro libraco para el Fin de Grado, cuyo trabajo, a cuenta de la oposición, quedó finalmente aparcado de nuevo para 2015. Espero que me vuelvan a dejar escoger el mismo tema. Cuando redacte el trabajo algo contaré de esta corriente, que sin meterse en tecnicismos, puede ser intersante para el profano. 

"San Franciso de Asís" (G.K. Chesterton). Interesante acercamiento pseudo-filosófico  a la figura de San Francisco, hombre que en su sencillez y amor a la creación, en su excéntrico comportamiento y alegría infantil, trasciende al propio hombre; que con poco llega más lejos que los demás. Independientemente de tu condición de cristiano o creyente, una figura admirable, inspiradora, cuya influencia perdura cientos de años después de su muerte.   

"El autobús" (Enrique García Guerreira). Novela castiza, popular, anticuada,  con muestras de un sentido de humor sencillo ya superado por una sociedad que es y sobre todo se cree mucho más lista e informada.  Escenas de pueblos llenos y vivos que quedaron hace tiempo atrás. A pesar de todas las incomodidades, todo parece más inocente, más sencillo, ¿más feliz?

"El continuo ir y venir de las hormigas" (Enrique García Guerreira. Buena novela del autor de Aldea del Obispo con algún capítulo memorable como el inicial "Instrucciones para sobrevivir" sobre un fusilamiento colectivo. Se desarrolla durante la Guerra Civil, e intervienen personajes de todas los bandos unidos por un nexo común: el odio como instrumento, el odio y sus víctimas, el odio que siempre regresa, lo inútil y ridículo de cada coartada; el mal en sí mismo.

"Los desnudos y los muertos" (Norman Mailer). La primera novela de Norman Mailer es una maravilla, uno de los mejores libros que he leído. El retrato de una guerra a través de un pelotón de soldados en la batalla de Anopopei en el sur del Pacífico, tirando de su experiencia como soldado en la Segunda Guerra Mundial, parece una idea gastada, pero os aseguro que su puesta en práctica no lo es en absoluto, incluso más de cincuenta años después de su publicación. Soldados con uniforme idéntico, pero con bagajes, aspiraciones, caracteres y sensibilidades tan dispares que ponen de manifiesto lo absurdo de cada guerra, siempre bajo la bandera común de la justa causa, reducida a.poco más que la representación de un malvado enemigo inventado, una realidad ajena a los protagonistas. Especialmente relevante es la referencia a las miserias e intrigas de los mandos. Creo que esta novela influyó de veras en "La delgada línea roja" de Terrence Malick. Su forma de contar qué es un hombre es simplemente maravillosa. Seguiré con Mailer. Seguro.

"El guerrro del antifaz" (Manuel Gago). Recopilación de los primeros números. Se sabe que es peligroso regresar a las pasiones de la infancia. A pesar de que los personajes y el desarrollo de las historias son bastante chuscos, no es posible empañar el recuerdo de tantos buenos ratos.  

"Blasones populares del antiguo partido de Ciudad Rodrigo" (Ángel Ovejero Iglesias). Dictatología y leyendas de la crónica oral. Interesante aproximación técnica, erudita y rigurosa al testimonio oral de la cultura de un pueblo: motivos, leyendas, relatos etimológicos (toponimia y etnonimia), leyendas de fundación y avatares históricos, etc.  

"Conrado, el último maletilla" (Ángel Sánchez Peinado). Cuando tenga algo de tiempo, me gustaría hablar con él y escribir algo sobre esta leyenda mirobrigense; por eso leí este repaso a su vida. Las vivencias, dignas de interés, claro, aunque no comulgo con la forma de contarlo: académica, apresurada, algo acartonada. 

"El urinario" (Lorenzo Silva). No es tan bueno como "La flaqueza del bolchevique", el otro libro que le he leído, pero tiene sus buenos momentos, se lee bien y da que pensar. ¿Acaso no es suficiente?

"La mano del emigrante" (Manuel Rivas). Primer libro que leo de este autor gallego y la verdad es que me encantó, retratando con alma uno de los sentimientos humanos más poderosos, el del desarraigo.



"Los peces no cierran los ojos" (Erri de Luca). Sencillo, hermoso, poético regreso a la infancia de un autor que no conocía y del que había leído mucho bueno. Volveré a él. Seguro.

"Cómo practicar la meditación" (Sivananda Yoga Vedanta). Mosquis... a alguno le sorprenderá. Suelo leer tres o cuatro libros a la vez y como ahora desyuno solo a cuenta de Abril y el estudio, es un libro de Susana que encontré por casa que leí en esos ratos y creo que seguiré con el mismo tema por la mañana. Le tengo que preguntar a mi amigo Nico. Hay mucho que me interesa ahí dentro aunque francamente, en demasiadas ocasiones no sé distinguir la bobada de lo serio. Necesito profundizar y orientación. Una primera toma de contacto muy relacionada con otros temas que me interesan desde hace tiempo como la Mística o el Estoicismo. 


"La divina comedia" (Dante). Ostras, un libro difícil. Lo he leído porque fue el  que me llevé a la luna de miel -ya que íbamos a Italia...- para esperas y ratos perdidos. Lo aparqué a la vuelta para acabarlo meses después.  No se puede leer a pelo; en mi edicion de Austral las notas explicativas ocupan tanto como el libro mismo. De la mano de Virgilio, a la búsqueda de su amada fallecida Beatriz, la obra es la descripción del trayecto a través de infierno, cielo y purgatorio que tanto impactó en su época, responsable de un adjetivo del que tanto se abusa. Es un libro de otro mundo, otra época, otra mentalidad, otra estética. Partiendo de la Italia de su tiempo y en especial de Florencia, es el recargado mensaje moralizante para una sociedad al borde de un mundo nuevo. Resulta difícil apreciarlo en su justa medida hoy, desde nuestros gustos y forma de pensar.


"El futuro de la democracia" (Norberto Bobbio) Tanto este libro como el opúsculo de Kelsen  son de los que estoy leyendo para el trabajo de fin de grado. Como odio el Derecho -razón por la que tanto me ha costado volver a enfrentarme a ese puñado de asignaturas colgadas, multiplicadas por la reconversión a Grado-, traté de eligir un tema de fin de carrera lo más alejado posible, de Filosofía del Derecho, sobre la Justicia, concretamente sobre el Positivismo Jurídico. Tema y libros muy interesantes. Cuando tenga terminado el trabajo en verano, seguro publico algo en el blog.

"¿Qué es la justicia?" (Hans Kelsen)

"Victus" (Albert Sánchez Piñol). El libro es una castaña -te das cuenta a la segunda página-, pero me interesaba el tema, la Guerra de Sucesión. Se puede aprender mucho a través de una novela partiendo de que los datos puramente históricos, imagino que todos ciertos. Este libro, si lo hubiera leído con veinte años, seguro me hubiera encantado, pero ahora me chirrían demasiadas cosas -me pasa a menudo con la novela histórica-; me parece complicado trasladar o imaginar mentalidades y comportamientos. El libro es sencillo y entretenido y sirve para explicarnos el germen de mucho de lo que reclaman hoy los soberanistas catalanes -por ahí he visto que el autor es partidario del referéndum-. Para mí es evidente que muchos de los juicios sobre España o Castilla del personaje están en concordancia con el sentir de gran parte del pueblo catalán y del propio autor. Después de leerlo entiendo algo mejor, desde otro punto de vista aquellos Decretos de Nueva Planta de Felipe V que estudiaba en Primero de Carrera y que puede que tanto mal hicieran. Supongo que se publicó para conmemorar la caída de Barcelona en 1714, asegurando grandes ventas en Cataluña. Más me ha sorprendido que lo sea en el resto de España, donde hay tanta gente tan sensible y cerril sobre el tema. Por principio, soy ajeno a los nacionalismos de cualquier tipo; me aburren soberanamente -nunca mejor dicho- pero espero que el tema se reconduzca de alguna forma o valiéndose de alguna nueva fórmula,  ya que sinceramente creo que separarnos sería no solo perjudicial para ambas partes, sino también muy triste después de tantos años en común. En cualquier caso, no cambiaré ni un milímetro mi apego a mis amigos catalanes -muchos de ellos independentistas-. Banderas no pueden separar hombres. 
"Los disparos del cazador" (Rafael Chirbes). LLegué a Chirbes después de ver "Crematorio", una serie española que me gustó mucho, basada en un libro suyo. Hay coincidencias entre el protagonista y el Rubén Bertomeu de la serie. Retrato de un hombre de éxito, un arribista, que perdió mucho de lo importante por el camino, puede que todo lo valioso, de la vida.  Un tipo inmoral que, al fin y al cabo, no puede ser de otra forma, que no entiende la reprobación o el abandono de los que le rodean, de los que deberían quererlo. Una causa perdida, producto de un tiempo y un lugar concretos, una España que no sé si seremos capaces de dejar atrás.

"Confesión" (Tolstoi). Relata la crisis que Tolstoi sufríó a los cincuenta años, cuando teniéndolo todo, no le encontraba sentido a la vida y estuvo a punto de suicidarse. Cómo llegó al Cristianismo como respuesta y las contradicciones que advertía entre lo que se predicaba y el mensaje cristiano. Germen de aquella curiosa forma de vida que predicaba el movimiento "tolstoiano" que tanto me interesa y al que seguro volveré.

 "Evangelio abreviado" (Tolstoi). Ese Cristianismo fue tan peculiar que fue excomulgado por la Iglesia Ortodoxa rusa. Aquí uno de sus frutos. Como no le gustaba mucho de los Evangelios, se hizo uno propio, centrándose en la figura de Cristo como hombre, descartando cualquier tipo de intervención divina y reconociendo al mismo tiempo, como elemento esencial de la obra y su concepción del hombre,  el espíritu reflejo de naturaleza divina que todo hombre porta y en el que hay que centrarse, abandonando todo lo demás. Emparentado con Marco Aurelio, Gandhi, San Francisco.

"Adiós a la filosofía y otros textos" (Cioran). Había leído algo sobre el autor -creo que a Savater, aquí autor del prólogo-- y lo apunté. Es un libro de filosofía sobre varios temas, complejo, denso, pero entendible. A Cioran le gusta poner en tela de juicio casi todo, especialmente todo lo relacionado con ideologías. Algo así como un nihilista, un cínico, ¿un amargado? Todo es relativo, nada sagrado, entre absurdo y cómico. Ningún remedio mejor para el espíritu que darse un paseo por un cementerio. Me gustó mucho, me hizo pensar, me asustó coincidir con muchos de sus juicios.  Parece que no escribió mucho pero buscaré algo más. Mi párrafo a vuelapluma jamás le puede hacer justicia. 

"Historia de los griegos" (Indro Montanelli). Hace muchos años leí la "Historia de los romanos" de Montanelli y me encantó. Vi la de los griegos en la biblioteca y lo cogí. Montanelli fue uno de los periodistas más prestigiosos de Italia. En estos libros trata de acercar la historia de estos pueblos, tantas veces contada, valiéndose de un tono desenfadado y ameno. Si te interesa el tema, una primera forma de acercamiento ideal.

 "Antología poética" (Mario Benedetti). No sé a quién le leí un día que escribir poesía sin ajustarse a las reglas de la métrica, es como jugar al tenis sin red. Algo de eso en Bendetti que tira con mucha frecuencia del verso y forma casi libre. No es algo que me importe demasiado, tras el impacto de algún sorprendente o demoledor planteamiento de un tema íntimo o social. La antología es grande y hay muchas lecturas y estilos. Algún verso maravilloso. Puede que eso baste, aunque no es de mis favoritos. A medida que avanza la recopilación -expuesta cronológicamente-, disminuye la calidad, en algunos casos de forma alarmante.

"Zona templada" (Jonathan Franzen). El principio de una gran amistad. Un relato confesional, primer paso, primer libro que leo de Franzen. Puede que acabe leyendo todo. Grande.

"Mi querida bicicleta". (Miguel Delibes). Pequeña dosis de puro Delibes donde se aprecia muchas de sus señas de identidad del autor: el amor por lo sencillo y por la naturaleza como claves para alcanzar la felicidad.

"San Francisco y Ciudad Rodrigo" (Román Marcos Sánchez). Opúsculo escrito en 1895 por un presbítero con el objetivo de revitalizar la languideciente devoción por San Francisco en la ciudad. Más leyenda que historia, curiosos sucedidos relativos a la relación entre el santo y nuestra ciudad. Parte de lo nuestro. Interesante visión, fruto de un contexto muy distinto al actual.


"Sabiduría de un pobre" (Éloi Lecrec). Primero de los libros que caen a cuenta del 800 aniversario de la llegada de San Francisco a Ciudad Rodrigo. Una buena excusa para aproximarme a una figura, en principio, fascinante. Parece ser que a cargo de un experto en la obra de San Francisco, pequeña historia novelada centrada en los últimos años de un San Francisco atormentado por las divisiones en la Orden, que busca regresar a la esencia del mensaje, prescindiendo de todo lo accesorio. Sin embargo, no sabe cómo enfrentarse al veneno de la vanidad, tan presente en cualquier germen de organización humana, en el que se acaba por olvidar lo más importante, su fin último.

"Correr o morir" (Kilian Jornet)

"El olvido que seremos" (Héctor Abad Fabiolince) 

"La vida simple" (Sylvain Tesson).  Un planteamiento que, por inclinación natural, me resultaba atractivo y que vino a resultar decepcionante en líneas generales. Salvo algún fragmento puntual, lo más valioso del libro son las citas de los libros que se lleva a la cabaña. Partiendo de que esa soledad es un poco camelo -durante esos meses no deja de ver a gente-, el autor a veces me parece pretencioso, como si se tomara a sí mismo demasiado en serio; aunque ciertamente hay alguna reflexión interesante, con la que coincido, que da que pensar.

"La náusea" (Sartre). Sartre era un filósofo que escribía novelas, Camus un escritor que filosofaba. Espeso, asfixiante, el retrato de efectivamente la "náusea" que envuelve al protagonista, puede que a todos. Alguna parte realmente brillante, a veces tedioso. ¿Pretencioso?

"Vida y destino" (Vassili Grossman)

"Las baladas del ajo" (Mo Yang)

"Las leyes de la frontera" (Javier Cercas)

"El ruido y la furia" (William Faulkner)

"El libro de los abrazos" (Eduardo Galeano)

"Desobediencia civil" (Henry Thoureau)

"Heroína y otros poemas" (Leopoldo María Panero).  De la dinastía de los Panero. Prototipo de intelectual maldito. Breve poemario dedicado a un tema incómodo al que acompañan ilustraciones. Verso libre para imágenes sinceras y de mucha fuerza.

"El nadador" (John Cheever)

"El principito" (Saint Exupéry)

"La muerte de Ivan Illich" (Tolstoi)

"El corazón de las tinieblas" (Joseph Conrad)

"Bartleby, el escribiente" (Herman Melville)

"Chejov comentado" (Chejov). Un descubrimiento. La profundidad desde la sencillez.

"Ombligo sin fondo" (Dash Shaw) (Novela gráfica). Sorprendente reflexión sobre el papel del hombre desde la austeridad en el uso dibujos y palabras. Extraño y por momentos genial.

"Manifiesto de los economistas franceses aterrados" (Varios). Necesarios puntos de vista.

"Reacciona" (Varios). Más visiones sobre la crisis.

"Germania" (Tácito)

"¡Comprometeos!" (Stéphane Hessel). Mayor camelo que el primero. Libro superficial lleno de lugares comunes que no aporta absolutamente nada. El signo de nuestros tiempos, ideología de grandes superficies.

"Como agua para chocolate" (Laura Esquivel). Horrible retrato sentimental, almibarado hasta el hastío. 

"20 poemas" (Bukowsky). No fue ni gran escritos ni gran poeta pero tiene sus momentos... o sus versos.

"La melancólica muerte de chico ostra" ( Tim Burton). Un poco camelo. Aprovechar tu nombre para publicar y vender cualquier cosa. Lo mejor los dibujos.

"Montañas de una vida" (Walter Bonatti). La honestidad exigible al que apuesta por lo extremo. Retrato de amor y respeto por nuestras montañas. 

"Relatos" (Jack London)

"El perseguidor" (Julio Cortázar)

"Sin razones" (Jordi Mesa y Pablo Moreno). Guion flojito. Muy tópico, muy mejorable.

"Traficando sueños" (José María Bermúdez). Poeta de Ciudad Rodrigo; me quedo con  imagenes, con versos. Hay mucho dolor ahí dentro.

"Ciudad Rodrigo en la Guerra de la Indenpendencia" (Jesús Pereira Sánchez). Descripción épica y exagerada de la mayor prueba a la que puede ser sometida un pueblo. Una base para intentar acercarse a la verdad.

"El retrato de Dorian Gray" (Oscar Wilde)

"Sin destino" (Imre Kertesz). ´Gran libro. Una visión diferente del horror más contado.

"El mundo es ansí" (Pío Baroja). Ligeramente decepcionante. Si una obra envejece, si ya no sirve para contar o denunciar, no pudo ser redonda.

"Manifiesto Comunista" (Engels - Marx). ¿Más vigente que nunca? Los anhelos de siempre, su necesario fracaso.

"Lady Sings The Blues" (Billie Holliday)

"Pensamientos y Sentimientos" (Unamuno) Deslavazada recopilación de fragmentos de Unamuno.  Muchos de los fragmentos elegidos no funcionan por encontrarse fuera de contexto. Otros dan que pensar, enseñan.

"La sillería coral de la catedral de Ciudad Rodrigo" (Fundación Patrimonio Hco. de Castilla y León). El trasfondo de lo excelso. Una puerta a un mundo mágico.

"El corto verano de la anarquía. Vida y muerte de Durruti" (Hans Magnus Enzensberger)

"Ola de crímenes" de James Ellroy

"Entre limones" de Chris Stewart


"Un general confederado de Big Sur" de Richard Brautigan.
Me sonaba el autor y lo cogí en un arrebato en la biblioteca sin saber apenas nada ni de autor ni del libro. Emparentado con la generación beat, la de Kesey, Ginsgberg, Borroughs o Kerouac, a mí me ha recordado más a Fante o incluso O´ Toole. Libro absurdo y surrealista, por momentos hilarante. El tipo escribe bien y dentro del disparate de la historia hay verdaderas joyas.



"Vals con Bashir" de Ari Folman y "María y yo" de María y Miguel Gallardo.


"Corazón de Ulises" de Javier Reverte.
Para un apasionado de los viajes, para un apasionado de los clásicos este libro no podía ser más que maravilloso. Grecia a través de sus caminos, Grecia a través de sus letras.
"Palabra sobre palabra" de Ángel González.Hasta ahora nunca había leído un tocho de poesía, sólo de poesía. 400 páginas con toda la obra poética de Ángel González. Me gustaba leer un poema de forma esporádica pero ni por asomo me atrevía con un libraco de poemas. De internet, me suelo quedar con lo positivo. Gracias a unos cuantos blogs, le empecé a encontrar el gusto a leer versos, esas pequeñas frases, esas pocas palabras capaces de aprehender una realidad de forma totalmente inesperada y sorprendente, capaz de evocar, de decir mucho con poco, de llegarte más adentro, capaz de hacerte ver la vida con ojos distintos. Magia.
Ángel González fue uno de los que me descubrió Ana, la asturiana. A primera vista, los que más te llaman la atención son los poemas dedicados al amor pero la temática es muy variada al igual que el estilo, pasando por etapas muy vanguardistas. El autor nos habla de él mismo, de la forma en la que se ve, de la sociedad, de la vida en la ciudad, de su oficio como poeta, de la opulencia y los contrastes de la vida occidental, de la música, de la poesía, de un tema capital como el paso del tiempo, del sexo.
Con cuarenta años sigues descubriendo cosas. Seguiré con la poesía. Probablemente siempre tenga un volumen abierto junto a un libro de prosa al uso. Me enganché. Ahora continuo con Benedetti.




"Hace dos años que camina por el mundo. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. La máxima libertad. Un extremista. Un viajero esteta cuyo hogar es la carretera. Escapó de Atlanta. Jamás regresará. La causa: "No hay nada como el oeste". Y ahora, después de dos años de vagar por el mundo, emprende su última y mayor aventura. La batalla decisiva para destruir su falso yo interior y culminar victoriosamente su revolución espiritural. Diez días y noches subiendo a trenes de carga y haciendo autoestop lo han llevado al magnífico e indómito norte. Huye del veneno de la civilización y camina solo a través del monte para perderse en una tierra salvaje". (Alexander Supertramp. Mayo de 1992)
Durante los últimos días, mi compañero de viaje ha sido Chris Mc Candless. "Hacia rutas salvajes", la película de Sean Penn, finalmente puso imágenes a las páginas del libro de Jon Krakauer.

La pregunta que recorre la aventura de Chris es ésta: ¿qué lleva a un joven brillante y trabajador, de familia acomodada a renunciar a su sendero marcado en la vida, ése que le llevará al éxito profesional y social, y cambiarlo por la búsqueda de "la verdad", por la búsqueda de sí mismo dentro de la soledad, en medio de la naturaleza?

Para los que no la conozcáis, someramente, la historia de Chris se puede resumir en la de un chico que poco después de licenciarse, dona todo su dinero, renuncia a su familia y cualquier comodidad para errar por el país, contando con sus propios medios para sobrevivir. De hecho, renuncia hasta a su propio nombre, cambiándolo por el de Alex Supertramp. Finalmente acude a Alaska, donde después de varios meses aislado, fallecerá fruto de envenenamiento por plantas silvestres y desnutrición.

Sé que la reacción de la mayoría de lectores será clara y contundente. No era más que un inconsciente, un joven imprudente alucinado por las lecturas de Jack London. Efectivamente, de carácter reflexivo y soñador, varios autores marcaron su vida. Sin embargo, en el trasfondo había algo más. Enfrentarse deliberadamente a la muerte sin las armas y la preparación adecuada, no era cuestión baladí. Era la esencia. Un reto que pudiera conseguirse con total garantía de éxito, no era un verdadero reto. Para Chris era más importante "sentirse fuerte que ser fuerte". De fondo, palpita el arrojo de la juventud.

La película de Penn es heredera directa del libro de Krakauer, verdadero responsable, para bien o para mal, de la fascinante figura literaria de Alex Supertramp. En ambas obras se retrata su carácter y se rastrean las razones de su comportamiento.

Chris era una persona extremadamente ambiciosa y competitiva. De código moral estricto, siempre se exigía el máximo. Metódico y gran trabajador en sus actividades académicas, a lo largo de su aventura vital de varios años en solitario, desempeñó trabajos muy duros y desagradables, comportándose con igual esmero que en los estudios. Corredor de cross estajanovista, gustaba de medir su capacidad, llegar a los límites porque ahí residía el verdadero conocimiento. Ese carácter, unido a una importante fractura familiar oculta, empujaba a Chris al borde del abismo.

Considera que la seguridad y binestar material constituían una realidad falsa, una adulteración de la verdadera existencia. Renuncia a sus posesiones materiales, renuncia al dinero. La mayor parte, la destinada a continuar sus estudios en Harvard, la dona a causas humanitarias; la que lleva encima, en el comienzo propiamente de su aventura, la quema en una acto simbólico.

En su viaje conoce varias personas que le marcarán y en las que dejará huella. Una frase de su hermana Carine lo define muy bien: "Sabía estar solo sin sentirse solo". Sin embargo, Chris gusta de mantener relaciones durante su largo periplo por Estados Unidos. Quizá en los consejos que le da a Ronald Franz, un anciano con el que entabla un fuerte vínculo, se halle su mejor y más hermosa declaración de intenciones. Lo sorprendente es que Ronald vendió la casa y le hizo caso. Chris removió algo que llevaba dentro.

"Quiero repetirte los consejos que te di en el sentido de que deberías cambiar radicalmente de estilo de vida y empezar a hacer cosas que antes ni tan siquiera imaginabas o que nunca te habías atrevido a intentar. Sé audaz. Son demasiadas las personas que se sienten infelices y que no toman la iniciativa de cambiar su situación porque se las ha condicionado para que acepten una vida basada en la estabilidad, las convenciones y el conformismo. Tal vez parezca que todo eso nos proporciona serenidad, pero en realidad no hay nada más perjudicial para el espíritu aventurero del hombre que la idea de un futuro estable. El núcleo humano esencial del alma humana es la pasión por la aventura. La dicha de vivir proviene de nuestros encuentros con experiencias nuevas y de ahí que no haya mayor dicha que vivir con unos horizontes que cambiar sin cesar, con un sol que es nuevo y distinto cada día. Si quieres obtener más de la vida, Ron, debes renunciar a una existencia segura y monótona.(...). No eches raíces, no te establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada, renueva cada día tus expectativas.(...). Te equivocas si piensas que la dicha procede sólo o en su mayor parte de las relaciones humanas. Dios la ha puesto por doquier. Se encuentra en todas y cada una de las cosas que podemos experimentar. Sólo tenemos que ser valientes, rebelarnos contra nuestro estilo de vida habitual y empezar a vivir al margen de las convenciones. Lo que quiero decir es que no necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí fuera, sencillamente, esperando que la agarres, y todo lo que tienes que hacer es el gesto de alcanzarla. Tú único enemigo eres tú mismo."
Krakauer describe varios precedentes pero ninguno tan claro y lejano como Everett Ruess, devorado por el desierto para siempre en los años treinta.

"En lo que respecta a mi regreso a la civilización, no creo que se produzca pronto. Todavía no me he cansado de los espacios salvajes; al contrario, cada vez estoy más entusiasmado con su belleza y la vida de vagabundo que llevo. Prefiero una silla de montar antes que un tranvía, el cielo estrellado antes que un techo, la senda oscura y difícil que conduce a lo desconocido antes que una carretera de asfalto, y la profunda paz de la naturaleza antes que el descontento que alimentan las ciudades.¿Me culpas de que siga aquí, en el lugar al que siento al que pertenezco y donde yo y el mundo que nos rodea somos uno? Es cierto que añoro la compañía inteligente, pero hay tan pocas personas con quienes compartir las cosas que tanto significan para mí que he aprendido a contenerme. Me basta con estar rodeado de belleza. (...). Sé que no podría soportar ni la rutina ni el ajetreo de la vida que estás obligado a llevar. Creo que nunca podré echar raíces. A estas alturas he buceado tanto en las profundidades de la vida, que preferiría cualquier cosa antes que tener que confromarme con una existencia sin emociones." (Everett Ruess.1934)
En su último año en la Universidad vivía en una habitación espartana con cajas de cartón por muebles y el colchón en el suelo. Consiguió la llave de la biblioteca para pasar allí horas de madrugada, donde de hecho, transcurría la mayor parte de su tiempo libre. Los libros le acompañaron en todas sus aventuras. El camino hacia la libertad absoluta es desolador y el lograba evocar los personajes y sus palabras en el momento propicio. Me sorprende que no leyera o citara a estoicos como Marco Aurelio, Séneca o Epicteto, ya que en su filosofía y actitud vital, se detecta un importante ascendiente.

Su última foto, sonriendo mientras muestra su última llamada de socorro. Genio y figura.


Su autor favorito era Tolstoi. Os dejo sus palabras sobre"Guerra y paz". "El libro posee una fuerza y un simbolismo tremendos. Habla de cosas que creo tú entenderás, cosas que a la mayoría de la gente se le escapan. En cuanto a mí, he decidido que me dejaré arrastrar por la corriente de la vida durante un tiempo. La libertad y la simple belleza de la vida son algo demasido valioso como para desperdiciarlas". Yo lo empiezo ahora, probablemente ya en Navidad os contaré mis impresiones.

Su última anotación en "Doctor Zhivago" fue: "La felicidad sólo es real si es compartida". Una enigmática caída de telón que dejo a vuestra interpretación.

El libro y la película, para alguien como yo, resulta inspirador en muchos sentidos. Dentro de su "locura", se esconde mucha materia que provoca la reflexión sobre nuestra forma de vida.

La banda sonora de la película está compuesta por varias bonitas canciones con mensaje mesiánico (para mi gusto, a veces demasiado obvio) de Eddie Vedder, el cantante de Pearl Jam, en la onda de sus incursiones en solitario, que le sientan como un guante al tono de la película.

Para concluir, las palabras de otro "sabio" más familiar, Don Quijote: "¿Acaso es tiempo mal gastado el que se emplea en vagar por el mundo?".




Ya leí el libro del que más se ha hablado en los mentideros deportivos en general, fondistas en particular, "De que hablo cuando hablo de correr" de Haruki Murakami -gracias, Michel-. Ya había leído anteriormente "Tokio Blues" de este autor sin conocer nada de éste ni por supuesto que era uno de tantos japoneses chalados por el fondo. Este último me gustó mucho, me pareció especial, poético y extraño, dotado de un especial magnetismo. Cuando me enteré que iba a publicar libro sobre la figura del corredor, me ilusioné. Seguro que era algo especial que a mí, dada mi condición deportista, me llegaría dentro.
Bien, me equivoqué. El libro en general me ha decepcionado. Cuando un escritor se consagra a nivel internacional como Murakami, es claro que independientemente de la entidad de la próxima publicación, cuentas con miles de lectores potenciales que se harán con tu nueva obra y la empresa saldrá rentable (algo similar a lo que hizo Nick Hornby al publicar un libro con simples críticas de canciones en "31 canciones"). Estoy seguro que si Murakami no fuera Murakami, ninguna editorial le publicaría esto. Él compara entrenar con escribir, actividades exigentes que requieren de concentración y constancia. Pues no me creo que este libro le haya supuesto un gran esfuerzo. No le otorgo gran valor a esa serie de pensamientos inspirados en su práctica deportiva -recopilación, por momentos deslavazada- o semblanzas de alguna carrera. Sí hay algún párrafo o alguna idea que me ha podido inspirar pero en general todo me ha producido una sensación de "déjà vu".

Tal vez una persona que no conozca desde dentro este mundillo, se sorprenda con la visión del protagonista sobre este extraño deporte pero francamente a mí, acostumbrado a escribir y leer sobre el tema, no me convenció. Estoy seguro de que si confeccionáramos un pequeño volumen con unos cuantos textos sobre carreras, entrenamientos o pensamientos de algunos de los blogueros deportistas que escriben bien y con criterio, se haría un libro bastante más interesante sobre la mística de la larga distancia... si es que existe.

Alquien decía que no hay libro tan malo que no tenga cosas buenas. Algunos puntos de vista o visiones que me han gustado, son éstos:

Ese extraño concepto del "Runner´s Blue", la tristeza del corredor, esa desgana que a veces, sin saber de dónde llega, te inunda y simplemente no tienes ganas de entrenar aunque no eres capaz de encontrar el motivo. Sin duda, 2010 es mi año "Runner´s Blue".

Entender el fondo y el deporte como algo que forma parte de tu naturaleza, que realizarás mientras te sea posible físicamente, por muy avanzada que sea tu edad , desafiando la incomprensión de la gente que estima que "no vives como es debido" pero que tú entiendes como uno de los aspectos esenciales para vivir plenamente.

Ese sentimiento de pertenencia a una rara secta con una extraña forma de vida. La futilidad de nuestro esfuerzo, cómo consideramos valiosos logros que a la vista de la "gente normal" no se entienden porque no son evaluables materialmente, ya que la mayoría nunca ganaremos ni un trofeo, ni un euro.

Sí me ha hecho gracia que su primer maratón se tratara de una "jaramugada" en toda regla, de Atenas a Maratón por una carretera atestada de peligrosos conductores griegos durante un abrasador día de verano.

Y otro punto en común: la insana afición por la música. Melómano militante, se reconoce compulsivo comprador de vinilos. Muchos no lo entenderéis pero son pasiones muy, muy cercanas.

Quizá lo que más me ha gustado es ese tono tristón y resignado que sobrevuela todo el libro, esa épica del perdedor que tan bien cuadra para muchos de los que pasáis por aquí. Ese correr para lograr el vacío, esa mirada perdida del corredor. Esa sensación nos es familiar, ese momento en que pasas la frontera y no sabes muy bien donde te encuentras, en que estás cerca de todo y de nada. Difícil de explicar.
Después de escribir estas líneas, estoy por pensar que quizá me gustó más de lo que creía. Puede que esperara más. Las grandes expectativas nunca son buenas.










El último libro que he leido es "La carretera" de Cormac Mc Carthy.En situación: el mundo no es más que un paisaje apocalíptico teñido de cenizas, frío y sin sol, donde no hay nada, y cuando digo nada, quiero decir abasolutamente NADA. Los protagonistas se dedican a seguir la carretera, camino del sur, tras una quimérica esperanza que todos intuyen mentira. Los únicos seres humanos que habitan el planeta rivalizan por el calor y la escasa comida. El autor nos quiere colocar frente a un mundo sin salida, donde sólo esperas la muerte. ¿Qué camino tomarías? ¿Qué haría un padre con un hijo que sabe de antemano condenado?
La relación entre un hombre y su hijo sorprendentemente maduro da lugar a situaciones tiernas y emocionantes por una parte, terroríficas y truculentas por otra. Los recuerdos y las pesadillas se convierten en tenaces enemigos. El niño quiere olvidar y su padre le contesta: "Olvidas lo que quieres recordar y recuerdas lo que quieres olvidar". En esa situación, el tiempo, el pasado y el futuro carecen de sentido alguno. "¿En qué difiere lo que nunca será de lo que nunca fue?".
Todo el libro no sirve más que para preguntarnos si el hombre, luchando por su supervivencia con sus semejantes, es portador de algún código ético, si tiene sentido que el padre del niño, en un mundo de horror absoluto, inculque a su hijo qué esta bien y qué esta mal. Ellos son "los buenos", ellos llevan "el fuego". ¿Es esto real? ¿Puede un niño de diez años tener interiorizado esos valores hasta el punto de censurar a su padre por un comportamiento éticamente reprobable pero que asegura su supervivencia por unos días más? ¿Es creíble esa figura o es pura fantasía?
El libro es muy recomendable. A los que os guste leer, no os lo penséis, cortito, de lectura ágil y con un vocabulario muy rico. Premio Pulitzer. Tengo ganas de ver la película.

















"Caballos desbocados" (Yukio Mishima). LLevaba años con ganas de leer algo del japonés. No conozco bien su historia. Sé que se suicidó en 1970 haciéndose el hara-kiri o el seppuku. Supongo que las ideas de los personajes son reflejo de las del autor. Imagino que "La liga del viento divino", un relato que hay dentro de la novela, debió inspirar la película "El último samurai" de Edward Zwyck, o la novela en que se basaba. Desde que leía de chaval sobre la guerra en el Pacífico,los soldados japoneses se tornaban fascinantes. Supongo que nada de ello se refleja en la hedonista sociedad actual, pero en la novela de Mishima aparecen unos personajes obsesionados por mantenerse puros, por conservar una espiritualidad enfrentada a cualquier tipo de cambio y donde el culto al emperador no admite ninguna duda. Ahora entiendes determinadas actitudes de japoneses ilustres o las obras de autores como Kurosawa o Murakami o incluso esa concepción tan "espiritual" que tienen los japoneses del maratón. No creo que la traducción sea buena pero utilizando un poético y profundo lenguaje, el autor retrata los entresijos de la situación política del Japón de los años treinta, germen del fascismo y por ende de la Segunda Guerra Mundial. Me cuesta decir esto porque adoro la mezcla y la contaminación pero, sin llegar a los extremos de los protagonistas, es triste que se pierda la esencia, las señas de identidad de un pueblo.






"¡Mejor Imposible!" (Varios autores). Una cosa extraña. Me lo regalaron en la FNAC y directamente lo iba a dejar en la estantería sin echarle un ojo. Comencé a leerlo en alguna cola y me pareció que había textos interesantes. Junto a consignas infumables sobre saber encarar la vida, disfruté con relatos de Rosalía de Castro o Carlos Fuentes, además de reflexionar con algún fragmento de Platón o algún texto sobre psicología de algún autor que desconocía. Ya se sabe el dicho, no hay libro tan malo que no tengo algo bueno. Aprendí, y eso es lo mejor que se puede decir de un libro.









"Las razones del antimilitarismo y otras razones". (Fernando Savater). Como ya dije, voy a seguir una temporada por el camino de este autor. Es una recopilación de artículos sobre temas variados, si bien se centra en la concepción del Estado como ente esencialmente agresivo y sus modos de respuesta ante las amenazas. Aunque algunos han perdido vigencia, todas las disertaciones son interesantes, desde el sentido de la izquierda en la actualidad hasta el Humanismo, desde el aborto hasta la ética, incidiendo siempre en la importancia de la dignidad y derechos humanos como la última frontera y cuerpo a desarrollar. Me gusta cómo escribe. Utilizando las mayoría del tiempo un lenguaje denso y culto, sabe cómo captar la atención del lector menos preparado y enganchar. Se nota que es profesor. Seguiremos informando sobre su obra.



"Todo por una chica" de Nick Hornby. LLevo tres libros diciendo que es la última novela de Nick Hornby que leo pero el hecho de que lo tuviera Kela tentaba de verdad. "Alta fidelidad" y "Fiebre en las Gradas" son libros de cabecera atalantianos porque ahí hay más de mí de lo que quizá yo pueda expresar. El resto: "Un niño grande", "Cómo ser buenos", "En picado" y este último, "Todo por una chica" no están mal, tienen sus momentos pero creo que la fórmula se agota. No es buen asunto empezar un libro con esta actitud. La temática es interesante, los embarazos de adolescentes desde un punto de vista nuevo, libre de tópicos. He de reconocer que a pesar de mis reticencias iniciales, aun reconociendo los "ticks" del autor y que no se trata de un gran libro, a medida que avanzo, en muchos momentos me emociono, me río y paso unos buenos ratos. No hay mejor elogio. Eso sí, es el último libro suyo que leo...vamos, digo yo.



Imposible que Nick Hornby, melómano confeso, publique algo sin referencias musicales. En el momento más importante suena una canción del canadiense Rufus Wainwright. De familia de músicos (padres y hermana), dueño de un estilo personal y dotado de una sensibilidad extrema, compone barrocas y hermosas catedrales pop con influencias desde la música clásica a los musicales. Curioso que el vídeo lo presente el animal de Henry Rollins, leyenda del hardcore californiano. No me lo imagino escuchando algo tan delicado como Rufus mientras realiza su sesión de pesas diaria.






"Ética para Amador" de Fernando Savater. Se trata de un libro muy sencillo y corto que se utiliza en Filosofía o Ética de Bachillerato aunque un amigo profesor es bastante escéptico sobre su capacidad de siembra. Terreno yermo sin solución.




Unas ideas. Viene a contarnos, todo muy "migao", si existe para el hombre un patrón de comportamiento al que debería ajustarse por el mero hecho de ser hombre. Parte de la idea de libertad humana y por ende de la responsabilidad que ello conlleva, de las consecuencias de nuestros actos. Conforme a nuestra naturaleza, qué es bueno para llevar una buena vida, que al fin y al cabo es lo que a todos nos interesa. La ética se ocupa de cómo vivir bien la vida que transcurre entre humanos.




La buena vida humana, la virtud, requiere coraje y esfuerzo. Cada uno de nuestros actos nos va construyendo, definiendo. En nuestro trato con los demás hay que tener en cuenta el interés de los demás, ponerse en su lugar ya que somos animales sociales. ¿Qué conseguimos con todo ello? ¿Cuál es el objetivo final? Simplemente alegría en el sentido de un "sí" a la vida, a lo que somos, a lo que "sentimos ser".




Voy a leer más de este hombre.




"Maus" de Art Spiegelman. La única novela gráfica que ha ganado el Pulitzer. Visión sui generis del holocausto judío. Metaliteratura en el sentido de que el autor nos describe en el libro como se va gestando el mismo. En difíciles conversaciones con su anciano padre,utiliza los recuerdos de éste, superviviente de los campos de concentración, para describirnos a una Europa martirizada por el dolor. Los judíos son ratones, los alemanes gatos, los polacos cerdos. Lo que más me gusta es ver cómo esas gigantescas heridas abiertas por el miedo o por la pérdida de personas queridas, siguen sangrando muchos años después, prácticamente una vida más tarde. A través de las pequeñas miserias de su progenitor, describe como su difícil carácter no es más que fruto de aquella locura.
"The Watchmen" de Alan Moore y Dave Gibbons. Estos libros de "dibujos" me los prestó Popi. En principio no soy yo mucho de estas historias pero reconozco que esta obra sin duda es brillante. La historia, la compleja estructura, la carga ideológica, los dibujos son sencillamente deslumbrantes. En principio es una historia de superhéroes pero trata el tema desde el punto de vista de cómo encajarían realmente en la sociedad; si ésta los admitiría y su distinto tipo de actitud y debilidades, en función de la personalidad de cada protagonista. El apéndice del libro describe las meticulosas instrucciones de Alan Moore a Dave Gibbons sobre la creación de algunas de las viñetas sobre las que tú pasas volando sin darte apenas cuenta de esa multitud de detalles y esfuerzo, aunque inconscientemente creo que percibes esa atmósfera que pretenden reflejar, la de una civilización podrida. Tengo ganas de ver la película. Me parece complicadísimo llevar esto a dos horas de imágenes.

Y para acabar un pequeño recuerdo para nuestro Ramón, el gran y único "swimbikeruneador", cuyas esporádicas apariciones tanto nos alegran. Ahí dejo el timbre de su móvil, el "No surprises" de Radiohead, esa tremenda y pequeña nana cáustica de final de milenio. De la banda no digo nada porque se merecen una entrada para ellos solitos.








"Cuentos Pop" de Federico Montalbán.














Me sorprendió el planteamiento porque es algo que yo he barajado e incluso en alguna ocasión he llevado a la práctica. Utilizar canciones pop como punto de partida para un relato, para una historia, partiendo bien de la letra, bien de lo que te sugiere, bien de lo que ocurre a tu alrededor mientras la escuchas, cómo puede llegar a influir en tu vida. Fértil fuente de inspiración. El libro es corto, se lee en un tarde, unas historias son más prosaicas, otras más poéticas. Disfrutas más con algunas pero en general merece la pena (las hay buenísimas). Si comulgas con la religión pop, no te lo puedes perder. Último apunte, prólogo de Joserra Rodrigo sobre nuestro evangelio, la canción pop (gracias, maestro). Ya utilizaré el blog para publicar algún cuento de mi cosecha.



14 comentarios:

davidiego dijo...

yo hace un año descubrí que la novela gráfica no son tebeos y poco a poco me voy haciendo una colección. Maus fue el primero. Te recomiendo Blankets, de Craig Thompson. Watchmen se tarda el leer, hay que paladearlo y pensar sobre lo que muestra.

Estás dejando las entradas con sudor para cuando salga el sol?

akela-mae dijo...

Ata, cuantas tareas nos pones, libros, música, ... bueno pues algo va cayendo, entre tu y el Doc me estási culturizando mogollón jejeje

Como llueve este finde par ael lunes tenemos otro mogollón de libros y música a tope lo veo venir.

Besicos de secano (pro aquello de entrenar algo

plato53 dijo...

"... escéptico sobre su capacidad de siembra. Terreno yermo sin solución"
Soy escéptico sobre la capacidad del libro para impulsar acciones éticas porque se basa en el estímulo de la reflexión, pero la capacidad de reflexión racional de los adolescentes sobre cuestiones éticas es muy limitada. No soy escéptico sobre la capacidad de realizar acciones éticas de los adolescentes.
Es un libro dirigido a adolescentes que, a mi entender, es más productivo entre los lectores adultos.
Muchas veces hemos pensado que primero es la teoría y después la práctica. Pero en la mayoría de las actividades que realizamos primero es la práctica y sólo después es posible la reflexión teórica.
La educacíon moral de los adolescentes creo que debe basarse en la contemplación y en el ejercicio de acciones ejemplares en la convivencia cotidiana, sobre todo en contextos distintos de los del aula.
La reflexión para después.

Si te lo tengo que explicar... dijo...

El de Nick Hornby se lo regalé a Raquel, aunque la idea original era hacerlo con "Alta Fidelidad", pero me lo encontré en la librería, y como no sabía que había publicado algo nuevo, pues... ya sabéis, regalo boomerang.

El de Savater lo leí hace un par de años.

De los últimos, tengo noticias por vosotros, pero aún no he tenido oportunidad. Se los pediré a David, que Popi ahora me queda lejos.

Pdta:Bonito detalle para Don Ramón.

Michel dijo...

Cada día me gusta más este blog, aprendo de música, cine y ahora de literatura.
Recomendaré este a mi hijo en "edad del pavo", la cual sufrimos más los padres que el mismo.
¿Pero yo cuando tenía 15 años estaba tan tonto o es que ya no me acuerdo?
Un abrazo y 30 días para Sevilla, me empiezan a entrar las cagaleras de la muerte.

Popi dijo...

Un dato, la madre de Rufus también es cantante. En una familia así si el hijo les sale abogado o médico lo desheredan.

Maüs lo leí mu' deprisa, tengo que releerlo, pero me dio la sensación de que se llevó el "pulicher" por el tema que toca. Eso sí, me encantó. Los "Guachmen", mosquis que mala baba tiene el Alan Moore! Ya te dejaré "V de Vendeta" y "From Hell".

A mi no me hicieron leer "Ética para Amador" en insti. Algún otro cafre asilvestrado si que se vio obligado a ello y sigue así con 30 años pero un poco más cafre y asilvestrado. Razón le doy al Plato Grande.

Furacán dijo...

Muy interesante la entrada, no he leido ninguno. Savater no me acaba de gustar, no sé muy bien por qué, aunque no he leido sus libros, si artículos y alguna entrevista.
Tomo nota.

Ramón Doval dijo...

Que gusto más raro tienes que mis visitas te alegran el día. Ojalá mi mujer pensara igual... ¡Uy! perdona que me llaman al móvil. Ah, no, que era tu video de Radiohead. No me digas que esas once notas no quedan de muerte como melodía de llamada.
No sabía que el Rufus se atreviera con el piano, claro que si, como dice el Popi, lo lleva en los genes, no me extraña. Muy dulce y suavito, por eso es el gran embajador gay. Gran canción.
Tomo nota de los libros.

Atalanta dijo...

David, tomo nota, un mundo por descubrir. De la cosa del deporte qué voy a contar. Sin carreras, jodido del gemelo, esta semana, la primera de verdad de entrenos, gimnasio y natación, probablemente la que más he nadado de mi vida. Nada, nada a cascar de lo "importante".

Akela, ya sabes que después reviso si habéis hecho los deberes...:). Mujer, yo suelto mis rollos y a lo mejor hay alguna cosa que os interesa. Y no, yo no leo tan deprisa como el Ironmanu o el doc,así que los libros irán cayendo poco a poco. Ya un poquito hartos de agua, eh.

Plato, si es que tienes que escribir más, petardo.

Iron, dagal, pues "Alta fidelidad" hay que pasárselo a Kela porque ya sabes, como no le guste, no te va a quedar más remedio que abandonarla...

Siempre se agradece, Michel. No sé, tron, cómo es eso de educar a un dagalín de 15 años en nuestros días, debe ser complicado. Seguro que lo hacéis bien... y sí, seguro que tú también estabas tan lelo.:). De Sevilla a la espera de noticias de mi gemelo. El domingo ni 3 kms y vuelta a corrales. Esta semana gimnasio y natación y hoy volveré a intenter diez minutos de trote. Quería al menos un mes (a día de hoy menos) pra prepararlo pero la verdad es que estoy harto de ir siempre así a las citas.

Sí, Popi, creo que he puesto padres y hermana. Ya me pasarás esos otros cuando vuelvas.
Quizá tenga razón Plato sobre que es más interesante para un adulto. Léelo, es curioso. A ver cuando te animas a contarnos algo de Germany.

Siempre se agradece, Furacán. Prueba algo de Savater, a mí me ha sorprendido y ya estoy leyendo otro.

Eh, Ramón, la verdad que sí que queda de puta madre, quizá hasta lo pongo yo o mejor el Thunderstruck de ACDC, como Txero.
A Rufus le gusta ostentar su condición sexual, quizá porque en tiempos ello le supuso muchos quebraderos de cabeza. Y bien sabes cómo se te quiere por estos lares virtuales... aunque no sé si tanto como tu santa.

plato53 dijo...
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kela dijo...

"¿¿¿¿abandonarla??????"......¿no estás un poco drástico???

De todos modos te diré que de Hornby ya soy fan (me lo habéis metido hasta en la sopa) y "alta fidelidad" ya me gustó la peli así que eso: el libro fijo que mejor ¿no?....

Ale: recuerda el eslogan: "Él nunca lo haría"

Isadora dijo...

Cómo nos instruyes, dagal!
No he leído ninguno.
Bufff, cuánta tareaaaaaaa!

Lo apunto todo como referencia para ir poco a poco.

Qué suerte los que nos pasamos por estos blogs, cuántas cosas nos dáis a conocer!
Gacias Abelín.

plato53 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Atalanta dijo...

Ya, ya, Kela, yo no me fiaría...Más te vale decir que te gusta...:)

Isa, lee alguno de Hornby que son muy entretenidos y me da que te van a gustar.