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domingo, 22 de noviembre de 2015

Otoñar

   

Un año más se marcha un otoño de nuestra vida, mi estación del año más querida, la del morir y el renacer, la del pudrirse lo muerto para volver a vivir, la de la luz más hermosa y el calor más honesto, la del balance tras la quema del rastrojo, la de la siembra en  tierra empapada, la de la invención íntima de nuevos retos, la del cálculo de sus obstáculos, la de volver a escuchar al tiempo en la voz de los arroyos, la del aviso de nuestro lento pero inaplazable paso por la vida en letras de intermitente luz ocre y amarilla.
 

 








Ocho razones para la querencia por la Sierra de Francia durante las últimas semanas (Camino de las Raíces, Camino de los Prodigios, Camino del Agua, Mogarraz-Miranda): 2 de morcilla, dos de farinato, dos de jamón y dos de boletus (Bar "Fuente la Pila" de Mogarraz). A tener en cuenta en el futuro las tostas de la "Albada" en Miranda del Castañar: morcilla, queso, chorizo y panceta, además del té en La Mandrágora.

 



viernes, 2 de septiembre de 2011

Primero de Septiembre


1 de Septiembre. LLuvia y frío. El verano es historia. Cuando las luces se apagan, me toca sonreír. Cuando vosotros volvéis, yo sigo aquí. En todas las pantallas, estreno del mejor mes del año. Días de baño corto, días de nado largo con cuerpo forrado. Lecturas a solas en el margen del río. Cuerpos secándose al tibio y acogedor sol de un estío agonizante. ¿Por qué siempre hay que crecer, envejecer, aprender, errar, para apreciar lo verdaderamente valioso?

En tiempos el sol me engañaba. Creía que cuando lucía dorsal, era mi aliado. Ahora sé que es falso y ladino. Mientras me sonreía, me convertía en cadáver vencido.

Para todos aquellos que sufren el cambio, probad a correr por el campo. Probad a sentir la humedad y los olores del monte. Preparados para la inundación de colores en cada bosque. Para todos aquellos que aún no adivinan el color del otoño, Leslie Feist. No es tan malo. Estación encantada. Sólo hay que sonreír. Vamos, 1,2,3,4.