martes, 11 de enero de 2011
Test Asics
sábado, 8 de enero de 2011
"Tracks" para 2011
Vamos perfilando los grandes objetivos para este año. Si todo va bien y las lesiones me respetan, éstas serán alguna de las citas clave. La más importante es una de las ilustres en el mundo del ultratrail, por distancia, desnivel y condiciones, la Petite Trotte a León, la mítica PTL. Después del paréntesis del 2010, regreso al Ironman para ahuyentar fantasmas. Ironcat, 15 de Mayo.
La Travesera de los Picos de Europa, considerada la carrera de montaña más dura de España. Tiempos de paso muy exigentes para una prueba de perfil imposible cuya distancia actual -cada año la aumentan- ronda los ochenta kilómetros. Los temibles Picos de Europa "a derecho". Todavía no hay posibilidad de inscribirse ni veo información aunque parece ser que se disputará el 25 de Junio. Si alguien sabe algo, que me lo haga llegar, por favor. 
Ehunmilak. Cifras de Ultratrail del Mont Blanc al lado de casa para competir en Euskadi, el mejor lugar del mundo para estos menesteres.
Diciembre. Para acabar el año me gustaría conseguir bajar de 10 horas y treinta minutos en los cien kilómetros en las 24 horas de pista de Barcelona -para lo que me considero capacitado- y así obtener la marca exigida para poder participar en el Spartathlon, la madre de todas las carreras, para la que a día de hoy no estoy preparado ni de lejos pero quién sabe... quizás algún día.... aunque eso será otro historia.

Además, ya sabéis, supongo que correré algunos maratones, algunas medias, algunos trails que irán apareciendo, ¿algún ironman más?. Sí tengo claro que no disputáre nada corto, ni carreras de ruta o monte ni ningún duatlón ó triatlón sprint -casi me da pereza cargar con la bici en el coche para competir una hora-.
Al volver a los Alpes por cuarta vez -Triatlón del Alpe D´huez, UTMB, Tor des Géants-, como banda sonora elijo un grupo francés que me parecía buenísimo, Noir Desir. Seguro que recordáis una noticia de hace unos años en la que un rockero francés de éxito había matado durante una discusión -al golpearse en la cabeza-, a su pareja, una famosa actriz. Él era Bertrand Cantat, líder de Noir Desir, ella Marie Trigtinant. El rock francés, de gran calidad y "savoir faire", está lleno de personajes a los que le gusta flirtear con la figura del intelectual maldito, manejando con maestría todos los hilos de sus múltiples influencias. Siempre con estilo. No sé si el grupo recuperará su actividad cuando Bernard salga de la cárcel.
"El viento nos llevará" se titula la primera canción; ojalá sea así con mis objetivos aunque a mí me gusta más la segunda, "Perdido". Espero que no sea mal presagio.
miércoles, 5 de enero de 2011
"Live 1975-1985" (1986)

Sigo a lo mío. Esta semana le toca el turno a "Live 1975-1985", disco firmado explícitamente por Bruce Springsteen & The E Street Band.
En situación, Springsteen acaba de terminar la gira mundial de "Born in the USA" y está en la cima de su popularidad. Nunca volverá a vender tantos discos, nunca será tan famoso. A la hornada de los clásicos fans recalcitrantes, se les ha unido una tropa que puede que siga navegando o que abandonen el barco a la menor señal de tormenta.
Hace años que las grabaciones piratas de los conciertos del Boss circulan en cintas cual mercancía ilegal que se pasa entre manos ansiosas. ¿Es el momento de publicar en condiciones el ansiado directo oficial? CBS se frota las manos. No hay posibilidad de error, la jugada es tan segura que sólo se pueden esperar montañas de billetes. Sin embargo, tuerce el gesto cuando Landau y Bruce plantean algo diferente.
No van a hacer el clásico doble de la última gira para forrarse. Quieren dar testimonio de toda la historia de la banda desde sus inicios. Esto se llevará a cabo a través de una caja con cinco discos, 40 canciones que irán desde 1975 a 1985.
1986. La situación es muy distinta a la actual. Internet no existe. El vinilo y las cintas aún reinan. Una caja de lujo no es un cebo sino un lastre. No es la única estrategia para convencer a alguien de que prescinda del archivo bajado de internet sino que su precio se convierte en un obstáculo para que los chavales vayan a por ella. Pero son buenos tiempos para la industria discográfica y tienen a la gallina de los huevos de oro. La compañía acepta el reto.
Los conciertos de Bruce son largos. Fabriquemos igualmente un disco en directo grande de verdad, cuatro horas. De alrededor de treinta conciertos grabados en condiciones aceptables, irán eligiendo momentos significativos, pasando de grabación analógica a digital.
El directo del Boss y la Banda de la Calle E hace tiempo que se vende como el mayor espectáculo del mundo, como el Santo Grial que todos deberían beber por lo menos una vez en la vida. ¿Hace justicia el disco a esta fama? Sólo en parte, no podía ser de otra forma. El rock and roll en directo es una experiencia demasiado rica, tan llena de matices que es imposible traducirla a una grabación.
Un buen estímulo para el comprador es que hay ocho canciones no publicadas. Un enérgico instrumental, "Paradise by the C" o "Seeds", antecedente de los personajes desheredados de lo que será muchos años después, "The Ghost of Tom Joad". "Fire" pensada en su día para Elvis Presley y cedida a su amigo Robert Gordon, "Because the night", compuesta durante las sesiones de "Darkness on the edge of town", pero cedida igualmente a Patti Smith, por considerarla alejada del concepto del álbum. Aquí os dejo ese diminuto"Fire", sencillo, fresco y certero hit, donde Bruce además hace alarde de esas dotes interpretativas y "teatreras" que tanto le gustan sobre el escenario. De hecho, una de las notas que más llama la atención del disco son varias de las sentidas y sinceras introducciones a las canciones donde él se siente a gusto, como en "Growing up", "The River" o "War".
Del resto, ¿qué puedo decir? Supongo que cualquier seguidor hubiera hecho su propia recopilación. Hay grandes momentos como todos los del primer disco: "Spirit in the night", "It´s hard to be a saint in the city" o "Growing up" que dan fe de una grandeza que en su día pasó desapercibida.
viernes, 31 de diciembre de 2010
2010 de un vistazo
Por el mundo hay muchos Jaramugos. A alguien se le ocurre hacer el recorrido de Napoleón tras la batalla de Somosierra hasta los cuarteles de Chamartín y lo peor es que a cuatro personas le parece una gran idea. 97, demasiados kilómetros para esas alturas del año. Gracias a la Napoleonienne, conocí a cuatro tipos geniales.
Damnificados por los noventa kilómetros de la Verracada, ya todo un clásico.
3:33 en el maratón madrileño, uno de los peores sensaciones de mi historia deportiva.

Una importante prueba volvió al calendario, la Media Maratón de Ciudad Rodrigo.
Una cita largamente pospuesta, el MAM. Preciosa carrera.
Encuentro con blogueros ilustres. Arriba Sergio, abajo Mildolores.

El CiegoSabino se pasa de frenada en Buelna, mientras yo demuestro que se puede hacer un medio ironman sin nadar ni montar en bici... eso sí en ¡6:30!
Gran Trail de Peñalara. No me enamoró el recorrido y mi carrera fue un tobogán de buenos y malos momentos. Perderme dos veces no ayudó. Entrenamiento para la cita clave del año.

Ultramaratona Atlántica, 43 kms de playa, jaramugada en toda regla. Una de las carreras más duras de mi vida. Muy orgulloso de no haber caminado ni un metro.
Más blogueros de los más cercanos, arriba Joserra, abajo Crusti.

Tor des Géants. Palabras mayores. Una de las experiencias más alucinantes de mi vida y no sólo hablo en el plano deportivo. Una verdadera aventura en busca de los límites.

Secuelas del Tor. Más de un mes sin poder hacer deporte. Paseos por bosques mágicos.
Una nueva jaramugada en la familia. El "Ruéu del Jálama", aunque accidentado nos hizo disfrutar a todos.
A pesar de las malas condiciones en que llegaba, una gran forma de terminar el año. A nivel de sensaciones, Castellón fue uno de mis mejores maratones.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Macroeconomía en Navidad

Aprovechando la vinculación de Julio Anguita con nuestra ciudad por razones sentimentales, el pasado domingo, en lo que parece va a convertirse en un lujo periódico e inesperado cada navidad, volvió a impartir una conferencia en Ciudad Rodrigo. En esta ocasión el tema elegido fue la crisis, “Reflexiones en torno a una crisis económica”. Teniendo en cuenta el éxito de ambas convocatorias, creo que la organización debería plantearse cambiar la ubicación ya que en las dos ocasiones me he encontrado entre las muchas personas que les ha tocado seguir la charla de pie. Independientemente de tus ideas, escuchar a una persona de su carisma y claridad mental, es todo un placer. De la misma opinión son gente no precisamente de izquierdas que pululaba por allí. Ambos años he tenido la misma sensación al abandonar el Palacio de los Águila, la de acabar de asistir a la charla de un maestro en el sentido más pedestre, antiguo y romántico del término, capaz de compartir, mantener la atención y hacer reflexionar a todos los que aquella noche, a pesar de ser ya profesor jubilado, fuimos nuevamente sus alumnos.
La charla no trataba realmente de buscar respuestas sino de que tratásemos de ver desde otro punto de vista diferente a los contaminados y todopoderosos grandes medios qué está ocurriendo. Últimamente, una de mis lecturas favoritas son los artículos sobre economía. Refrescando mis ya lejanos conocimientos de Economía y Hacienda Pública, es difícil de entender pero me resulta apasionante descubrir las distintas explicaciones, análisis y previsiones. Debido a ello, poco de lo que escuché me sorprendió pero no deja de asustar descubrir el interior de la bestia. Cómo detrás de la una de las mayores crisis económicas de la historia, cuyas consecuencias todavía no se nos alcanzan, no hay más que espurios movimientos de capital y cómo la soberanía popular está más mediatizada y secuestrada que nunca por organismos e instituciones, que bajo la apariencia de imparcialidad y rigor, no son más que representantes de la ideología que interesa a las grandes fortunas.
No voy a aburriros; sólo me gustaría dejar unos apuntes de los temas tratados aparte de reflexiones mías:
Hay algo que me llamó la atención. Supongo que hace poco más de un mes, algunos de vosotros habréis leído el artículo de Stiglitz, premio nobel de economía, en el que, analizando la situación económica española, llegaba a la conclusión de que el euro, a día de hoy, era una rémora paralizante para el devenir de la economía española. En un hipotético teatro de operaciones más grave, España, como en anteriores ocasiones, podría haber acudido a la devaluación de la moneda para favorecer la exportación. Sin mencionar que dentro de las funciones de nuestro Banco Central Europeo, a diferencia de la Reserva Federal Americana, no está la de estimular la economía sino únicamente la del control de la inflación. Ante un agravamiento de la situación, una salida del euro parece altamente improbable. Creo que es la primera vez que se planteaba seriamente el tema. Bien, me resultó curioso escuchar como Julio rememoraba los tiempos en que él se manifestaba en contra de la moneda única, tiempos en que muchas señorías se le reían en la cara por el disparate. Esto me hace recordar algo muy de actualidad. Uno de los criterios de convergencia para entrar en el euro era el control de la inflación. Uno de los modos de contenerla fue establecer normativamente unos precios de la energía eléctrica por debajo de su coste. Es ese déficit “tarifario” que hoy por desgracia todos conocemos y cuyo enjuague sufrimos cada año –una subida del ¡10%! nada menos pasado mañana-.
La pérdida de peso del tradicional movimiento obrero trae consigo, sin que apenas nos percatemos de ello, otro fenómeno: la proletarización de las clases medias, constreñidas por crecientes servidumbres y peores condiciones laborales que aceptan porque no queda otra, porque no hay trabajo y “la cosa está muy mal”, sin que exista una conciencia de clase o grupo. Nos quieren separados e individualistas y a fe mía, que lo están consiguiendo.
Frente a un sistema que adora o tiene como dogmas la santísima trinidad del mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido, se plantea la idea de un crecimiento sostenible. Si el panorama actual es preocupante, pensar a largo plazo produce vértigo. ¿Qué ocurrirá cuando las imparables clases medias de países emergentes como China, India o Brasil demanden vivir como nosotros? Los recursos del planeta son limitados y llegará un momento en el que no se pueda ir más allá, colapsándose el sistema. Esto lo sabe la gente de a pie y los gobernantes. ¿Por qué no se actúa? Es difícil plantear sacrificios y soluciones a largo plazo. Se irán poniendo parches hasta que sea demasiado tarde y no haya vuelta atrás.
¿Se puede ser apolítico? ¿Es posible hacer algo? ¿Es la economía la que gobierna el mundo, un fin en sí mismo o debería ser una ciencia auxiliar? ¿Dónde queda la soberanía popular de los gobiernos democráticos? ¿Es posible otra forma de vida?
En un post sobre política y economía y sobre la charla de un marxista, quería poner algún cantante “rojales”, de los de la vieja escuela. Pensé en Billy Bragg. Después me acordé de esos dos discos compartidos con Wilco en los que rescataban textos de Woody Guthrie, el cantante protesta por antonomasia (“Este arma mata fascistas” se leía en su guitarra) para ponerles música. Y sí, os dejo una canción de “Mermaid Avenue” pero poca lucha social se percibe en los versos de “California Stars”, una de las canciones que yo llamo achuchables, por lo bonitas que son. El vídeo es “ultrachochi” pero es que venía la letra y sonaba bien.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Las carreras desde otro lado
Todo para enfilar esa larga línea de meta, con la mirada y la satisfacción que tantos conocemos del que llegó a la cima, del que lo consiguió. Si te marcas un sprint, levantas los brazos bajo el arco de meta y preguntas qué tiempo hemos hecho, es que vas a volver seguro.
viernes, 24 de diciembre de 2010
"The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle" (1973)

Últimamente estoy algo disperso. Con retraso por agobios varios, continúo la serie prometida sobre la discografía de Springsteen. Me decido por el segundo disco, "The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle". Se publica en el mismo año que su debut, "Greetings from Asbury Park, N.J." lo que da idea de su facilidad para componer aunque por otra parte resulta extraño que el disco sólo tenga siete canciones.
Bruce sigue a la búsqueda de su propio camino. Todavía no se ha encontrado a sí mismo. El contexto en el que nace este disco está marcado por dos factores: por un lado su prodigiosa facilidad para componer y por otro su incansable capacidad para ofrecer conciertos cada día. Se comienza a forjar su leyenda sobre el escenario.
En relación a la temática, la calle y los personajes que deambulan forman el abigarrado retrato de un momento vital e histórico, el de los jóvenes de la costa este de Estados Unidos. Sigue utilizando una poesía barroca llena de imágenes que progresivamente irá abandonando a lo largo de su carrera.
Respecto a la música se pueden rastrear rock and roll pero también soul y funk. Energía desboradante que se demuestra en "Kitty´s Back" o en la inicial "The E Street Shuffle".
Sobre la obra planea la intervención de un personaje especial, David Sancious, músico de formación clásica encargado del piano, acordeón y de los arreglos de cuerda. Durante la gira, abandonará el grupo para dedicarse al jazz, siendo sustituido por Roy Bittan. Vini López, por un altercado con el hermano de Mike Apel, el todopoderoso manager de Bruce, también deberá abandonar el grupo, siendo sustituido de forma fugaz por Ernst Boom Carter y ya definivamente por Max Weinberg. Nace la formación definitiva y mítica de la E Street Band, cuya primera referencia como tal aparece en la gira de 1974.
Destacable es que durante la gira de este disco, en 1974, Jon Landau, tras presenciar una actuación de Bruce, pronunció una de las frases más famosas de la historia del rock and roll: "Esta noche he visto el futuro del rock and roll y su nombre es Bruce Springsteen".
Aparte de "Fourth of July, Asbury Park (Sandy)", una hermosa súplica amorosa, el meollo del disco está en la segunda cara, tres largas canciones en los que ya se vislumbra, desde puntos de vista distintos, la futura grandeza de Springsteen.
Por un lado nace uno de los himnos "springstinianos" siempre vigentes, "Rosalita" una loca canción sobre las tribulaciones amorosas de un joven aspirante a estrella del rock. Un largo tobogán imparable de subidas y bajadas. En los conciertos se armaba y se sigue armando la fiesta cuando comienzan a sonar sus acordes. Aquí Rosalita en estado puro, en el que Bruce ya tiene que pedir calma a las muchachas si no quiere acabar devorado.
Abre la cara una de mis canciones favoritas, "Incident on 57th Street". La historia de la Jane la puertorriqueña y Johnny español, cual trasuntos de Romeo y Julieta de los bajos fondos muy en la onda de "West Side Story". Esta versión al piano es emocionante.
Y para terminar New York City Serenade, una rareza en el repertorio de Bruce que a más de uno sorprenderá. Una tremenda canción de casi diez minutos con unos arreglos de piano y orquestales deliciosos, acompañados del saxo de Clarence Clemons que configuran un bello fresco de las calles de Brodway recorridas por personajes marginales con grandes historias que contar.
Esta canción muestra otra vía a recorrer. El proceso de conocerse a sí mismo, de saber expresar qué es Bruce Springsteen toca a su fin. A partir de aquí comienza una nueva etapa. La primera canción de su próxima disco le colocará en otra órbita, se llamará "Carretera del Trueno" y ahí estará la esencia de su mensaje, el que nos llegó a tantos.
Continuará.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Maratón de Castellón, casi perfecto

martes, 7 de diciembre de 2010
Grandes hombres en pequeños espacios

viernes, 3 de diciembre de 2010
El mundo en sus manos
En la reciente autobiografía de George Bush Jr. así como en posteriores entrevistas a su publicación, reconoce como necesario el uso de la tortura en algunos supuestos. Me parece increíble -por decirlo de una manera suave-, que el autoinvestido adalid del "mundo libre", el exportador de la democracia "por cojones", pueda defender sin sonrojo el acto en el que un hombre agrede deliberada y sistemáticamente a un semejante indefenso, expuesto a su completa merced. Para mí es el acto en el que el ser humano pierde toda su dignidad. Se me hacen difíciles entender y aceptar las secuelas tanto para torturado como para torturador. No me explico que no exista un tipo penal en Estados Unidos que sirva para castigar este tipo de declaraciones. Una sociedad tan moralista e hipócrita como la americana, manipulada por el miedo, ese gran amigo del político, no sólo tolera o camufla sino que justifica abiertamente aberraciones como Abu Grahib o Guantánamo.
En la misma línea, Felipe González, asumiendo su papel en la trama de los GAL, confiesa que ante la imposibilidad de actuar en territorio francés, dudó si tirar por la calle de en medio y eliminar a la localizada cúpula de ETA. Ya sé que varios seréis de la opinión de que es lo que debió hacer pero para mí, dejando de lado el tema de que el terrorismo de Estado en España no fue más que una chapuza para que cuatro sinvergüenzas apañaran pasta o secuestraran a personas equivocadas, el Estado de Derecho, por desdibujada que se alce la división de poderes, es una de las grandes conquistas del ciudadano. El poder democrático debe estar sometido a la legalidad, como producto que encarna la soberanía popular representada en las Cortes. Ésa debe ser su única vía de actuación. Por otro lado, los derechos humanos deben constituirse en la frontera infranqueable, en la única seña de identidad válida y realmente exportable de esta civilización occidental. Los atajos son razones para los intolerantes y violentos a los que se debe combatir desde la más escrupulosa legalidad. Además, hasta para los que defienden el pragmatismo y el principio de que el fin justifica los medios, ¿cuántas cúpulas de ETA han caído? El fin de la violencia vendrá producto de la concatenación de la actuación de las fuerzas de seguridad junto a un factor esencial: el rechazo de la sociedad vasca.

Zapatero sigue a la suya. Últimamente vivimos atemorizados por los viernes, día de reunión del Consejo de Ministros. Las medidas que allí se adopten nos irán apretando las tuercas un poquito más, sólo un poquito más, dejándonos siempre claro que lo peor está por llegar. El "mercado", esa entelequia con que nos bombardean últimamente exige el desmantelamiento del Estado Social, lo que fue simple utopía . Ahora toca privatizar empresas públicas rentables. ¿El próximo paso será la educación y la sanidad? Miedo a que España siga el camino de Grecia e Irlanda. Aunque son casos distintos, la especulación a gran escala podría causar el colapso financiero en nuestro país. Al fin y al cabo esto no significa otra cosa que los bancos no pueden atender a sus acreedores, que curiosamente en su mayoría son ingleses, franceses y alemanes. Es cuando llega el "rescate". Es curioro que se utilice esa palabra para referirse a que te prestan una montaña de millones que deberás devolver en un porrón de años -más los pertinentes intereses-. ¡Albricias, nos rescataron! Ahora es cuando toca agradecérselo. Más tributos y menos prestaciones, carga que únicamente vamos a soportar las personas de a pie. Si lo hace un gobierno "socialista", es que de verdad no queda otra. El gobieno no gobierna, se aplica a las directrices del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo. ¿Existe la soberanía popular? Al menos hace un par de años manteníamos la ilusión intacta. ¿De verdad tiene algo bueno comprar y vender con euros?

Aquí el amigo se merece un "Celebrities" de la Muchachada como Dios manda aunque probablemente su figura es tan ridícula y grotesca en sí misma que no daría juego para la caricatura de Joaquín. La situación sería hilarante si no asfixiara a un país en la miseria, al borde de la hambruna, manteniendo un ejército de un millón de soldados, posees arsenal nuclear y te dedicas a lanzarle misiles al vecino.
Díaz Ferrán ya no tenía que aparecer por aquí pues ya marchó. ¿Cuántos meses ha durado el presidente de la patronal en su cargo mientras sus empresas se marchaban por el desagüe? ¿Qué legitimación podía tener para representar los intereses y demandas empresariales? Antes de marchar, nos dejó su iluminada solución para la crisis: "trabajar más, cobrar menos". A fe mía que era la política que llevaba a rajatabla en sus empresas desde hacía tiempo. De hecho no pagaba a sus empleados, ni poco ni mucho.
La "apertura" de la Iglesia. Conocéis la noticia. El Papa autoriza el uso del preservativo en "algunos casos". Aquí mejor no me ensaño y me sirvo de una imagen de los genios de "El jueves". Lo dice todo.

Con el tiempo me van cansando las campañas de las grandes empresas, de las grandes de verdad, las que tienen el poder, con tanta imagen bucólica de cielos azules, campos verdes y ese tufillo a cuidado del medio ambiente, a empeño por la protección de la naturaleza. Poses llenas de valores positivos más falsas que Judas. ¿De verdad hay alguien que se crea las explicaciones de la mitad de etiquetas del supermercado? Por ejemplo Iberdrola es titular de las centrales térmicas más contaminantes del país. El modelo energético de quema de combustibles fósiles no es sostenible además de que nos hace extremadamente dependientes de la fluctuación de precios. Por otra parte, el hecho de que una cuarta parte del mundo consuma el total de los recursos disponibles no es ni exportable, ni sostenible. En los próximos años algo va a cambiar porque no queda otra. Más nos vale estar preparados tanto a nivel individual como de país en cojunto.

En Inglaterra, en Francia, en Italia hay revueltas, protestas. Aquí todos estamos tranquilos. Ni siquiera los jóvenes, por principio rebeldes e inquietos, se alteran. A veces me pregunto si no estaremos al borde de una suerte de revolución espiritual o cultural (las crisis son situaciones propicias) o seguiremos uncidos al carro cumpliendo con lo que se espera de nosotros.

Claro, iba a poner una canción de los Clash. Dudaba cuál. "Rock de Casbah" en la curiosa versión del argelino Rachid Taha. Esta canción la compuso Joe Strummer para criticar la prohibición del rock and roll en Irán por el Ayatolah Jomeini, sobre cuyo tema se estrenó este año una interesante película sobre la que ya escribí en su día, "Nadie sabe nada de gatos persas". Cuentan que Joe Strummer lloró de tristeza cuando vio como los soldados americanos, pervirtiendo su espíritu, escribían el título en las bombas que arrojarían poco después sobre Irak en la Primera Guerra del Golfo.

