sábado, 15 de junio de 2013

Hasta la vuelta.... con una canción


Después de uno de los meses más exigentes de mi vida con compromisos académicos, laborales y el COMPROMISO con mayúsculas, toca descansar. Creo que nunca he necesitado tanto unas vacaciones.

En julio ya os contaremos del viaje y del enlace, al que por supuesto,  tengo que dar alguna vuelta. Después tocará regresar a estudiar, trabajar, entrenar.

Os dejo algunas de las canciones que más me han gustado de 2013 y que se encuentran en la recopilación de la derecha. 

Vale.

Diez años de la Primera Media Maratón Jumenta



Aquella recién nacida sí que salió clavadita a sus padres. Jumenta hasta el tuétano. Cuando no se estilaban ni caminos ni montaña, nosotros decidimos hacer lo que nos pedía el cuerpo y el cuerpo  nos pedía un desafío de verdad, nos pedía sábado tarde, nos pedía aprovechar el río y el privilegio de nuestra muralla. Porque hacer una media en Ciudad Rodrigo y no abrazar la muralla se nos antojaba disparate. Más tarde,  las tropas del Imperio o lo que viene a ser lo mismo, la gente de la Federación  de Atletismo, nos advirtieron de que el disparate era  precisamente utilizar la  muralla y  hubimos de recular ya que de otra forma, no habría permiso, la palabra mágica que hoy todo lo puede.

Imagino que nosotros siempre hemos emitido en otra frecuencia. Diez años después , los Jumentos más integristas seguimos empeñados en las mismas. Una higa nos importan puestos, records o planes de entrenamiento. Iba a decir que desde nuestra atalaya pero mejor sería decir desde nuestro sótano, avistamos con recelo ese  afán por domesticar el deporte popular, por convertirlo en remedo de algo que, en muchas ocasiones,  poco tiene que ver con el deporte, el de las pantallas,  los tipos finos y las medallas.

Nosotros cuidamos las formas y nuestra forma es no tener forma, caminar al margen. Por ello en nuestro club, ni cuotas, ni balances, ni registros. Si quiere ser Jaramugo, pues eres Jaramugo. Ya te avisaremos para la próxima. De ahí nuestra Calendario de jaramugadas, con  palizas o grandes palizas, motivos para reunirse, sufrir y disfrutar a partes iguales.

Y es en  lo que ha venido a convertirse aquella primera media diez años después, en una Jaramugada.  El  mejor homenaje que le podíamos a hacer a aquella carrera era quitarle todo lo que tenía de postizo, ajeno a su naturaleza: clasificaciones y reglamentos.  Cambiar el término competición por el de solidaridad. De más está decir que ayer nadie venció, que todos llegamos de la mano a la meta de la Plaza Mayor ante la extrañeza de viandantes y  los que poblaban  terrazas.

 En un inesperado éxito de la convocatoria, alrededor de cincuenta atletas, con representación de todos los clubes amigos del pueblo, Cazahitos, Rincón Oeste y Populares de Miróbriga, se atrevieron con todo o parte del exigente recorrido, complicado por un calor excesivo para terminar con baño nocturno además de larga y agradable cena en la Pesquera, el que viene a ser germen más propicio para ideas de nuevos retos y aventuras.

Supongo que resultó evidente para todos los participantes pero para despistados, se lo confirmo: esto no acaba aquí. Junto a su hermana pequeña que luce más lozana que nunca, la Media  oficial de finales de abril ya desbordada por un éxito que recompensa la dedicación de todos los que le aportamos algo de nuestro esfuerzo, tocará recordar cada fin de semana de mediados de junio a la veterana con un suerte de media maratón pirata, no más que una excusa para reunirnos cada año todos los que comulgamos con esa extraña afición que es el Fondo, que es el ponerse a prueba, que es superar obstáculos, que es encontrar gozo en sufrir.

sábado, 8 de junio de 2013

jueves, 6 de junio de 2013

Siempre joven



"Forever Young"

Dios te bendiga y proteja
Que se cumplan todos tus deseos
Ayuda siempre a los otros
Y deja que ellos te ayuden
Alza una escala hasta el cielo
Y sube cada peldaño
Permanece siempre joven
Siempre joven, siempre joven
Permanece siempre joven

Que el tiempo te haga justo
Que el tiempo te haga leal
Que puedas ver la verdad
Y la luz en torno a ti
Que tengas fuerza y coraje
Yergue siempre la cabeza
Permanece siempre joven
Siempre joven, siempre joven
Permanece siempre joven.

Que tus manos no descansen
Que tus pies nunca desmayen
Que tus cimientos sean fuertes
Cuando soplen nuevos vientos
Ten el corazón alegre
Y que suene tu canción
Permanece siempre joven
Siempre joven, siempre joven
Permanece siempre joven.

domingo, 2 de junio de 2013

Esos locos ingleses


Semanas complicadas. Sin tiempo, muchos líos. Algunos ya sabéis. Unos vídeos de Monty Python, esos adorables chalados que inspiraron desde Faemino y Cansado a la Muchachada, desde Pedro Reyes a los mejores montajes de vídeos en el Intermedio.

jueves, 30 de mayo de 2013

"Los desastres de la guerra". Exposición en el Palacio de los Águila.


Un obrero triturado al caer a una tolva de una siniestra fábrica durante la Revolución Industrial, un policía americano con el uniforme en llamas tras caer de su moto durante una manifestación de los sesenta, la "Carga de los Mamelucos" de Goya. Son algunos de mis recuerdos de niño. Son recuerdos del desasosiego que provocan las primeras imágenes de la violencia más pura en la  tierna mente de un crío. Imágenes que espantan y descolocan. Han pasado doscientos años. La vida y la violencia siguen siendo la misma. No hay diferencia entre la muerte a machetazos de un soldado en las calles de Londres o un rebelde sirio devorando el corazón de su enemigo. El horror, aplicado a su tarea, continúa representando su papel. Su efecto en un "yo" más maduro y curtido, tristemente es distinto. Es la aceptación de la derrota, de lo terrible como inevitable.

Toda la serie de "Los desastres de la guerra" que durante el verano se expone en el Palacio de los Águila de Ciudad Rodrigo  se construye, más que desde la denuncia, desde la resignación. Una rendición de la que ya dan cuenta alguno de sus amargos títulos: "Siempre sucede". "No hay remedio". "Enterrar y callar". Un ejército francés en numerosas ocasiones de espaldas, sin rostro, puede que el extremo de unas impersonales bayonetas ya que no vale la pena poner apellidos.  Es el ejército francés, es el Siglo XIX, pero bien pudo ser, bien será cualquier tiempo, cualquier lugar.

Nadie es inocente. Si la víctima torna en verdugo, la justicia no ha de ser justa cuando se encarna en tortura o descuartizamiento. Cuando la justicia consiste en ajusticiar. Mas cuando lo monstruoso es cotidiano, parece ridículo pedir desde ilustrados salones que no se vuelva a apretar el gatillo,  que ya pasó el tiempo de continuar degollando. 

Pero sí los hay que son más víctimas. Las mujeres más débiles en esas luchas, vejadas de continuo o esos niños sin futuro. Porque el futuro es quimera si sabes que la muerte ronda cada esquina, cuando la amenaza es permanente y la vida no vale una higa. Qué va a valer si asomado a tu ventana, ves carros atestados de cuerpos, perdida ya toda humanidad, transformada en poco más que kilos de carne y huesos. Esa misma muerte que ronda las calles de las ciudades de Irak donde nos parece escuchar mientras nos duchamos, que en abril murieron más de setecientas personas en atentados. 

Pero sí los hay que son más culpables. Los de siempre, los poderosos, los ricos, una Iglesia corrupta que predicando palabras de Dios, jura fidelidad al diablo. Nobles hideputas que generación tras generación, se dedican a esquilmar y asesinar al pueblo que solo es despojo. títeres de un extraño destino que retrata Goya casi esqueletos, muertos en vida.

Picasso también vio al diablo en las calles de Guernica y fusiló motivos de Goya para seguir contando lo mismo, entre el sueño y la locura de la fábula o el animal inventado. Lo mismo que hoy nos muestran reporteros en imágenes que paradójicamente, no transmiten más verdad que aquellos pintados rostros dolientes.

Causa un efecto extraño que a la exposición le acompañe la máscara de un Napoleón recién fallecido en Santa Elena. Dueño de calma y paz interior que se antoja fuera de lugar,rodeado de una muestra del horro del que asoló Europa y  del que  él fue tan responsable; como tantos otros que fueron y serán, no más que para satisfacer pueriles vanidades. Toda la pena que revienta esas dos habitaciones debería encarnarse en los fantasmas que atormentaran su descanso eterno, que hicieran quebrar en pedazos esa máscara de paz.

Hoy, 30 de mayo de 2013, los responsables del horror, en Siria o en Virginia, siguen durmiendo cada noche en paz.








sábado, 25 de mayo de 2013

Puño Invisible: "Michigan"



Lo bueno de llevar siempre la antena conectada es que los tesoros aparecen de pronto, sin avisar. Mismamente un domingo a las doce de la noche, leyendo un rato antes de irme a la cama, rastreando la pistas de la música de una película, descubrí "Michigan", descubrí a los Chicos del cartón de leche, los primeros Simon & Garfunkel del Siglo XXI.

Una de tantas canciones de desamor, bastante más allá de lo precioso. Aquel domingo por la noche, tiempo tuve de escucharla tres, cuatro veces antes seguidas de marchar a dormir. Lo necesitaba. El subidón intenso que solo proporciona el buen material siempre es adictivo. Y qué sencillo y fácil parece tallar estos pequeños diamantes.

Vale.

 

jueves, 23 de mayo de 2013

El diario del ermitaño Tesson


Por aquí ya pasó el mensaje y la malograda aventura de Chris Mc Candless o Alex Supertramp. Los habituales ya sabéis que soy muy dao a estas historias, que me inspiran, me llaman desde crío de mala manera. Hay que reconocer que el bueno de Chris era un soñador pero también un poco atontao. Bien, aquí tenemos a otro de la familia aunque con algo más de cimientos y criterio. Sylvain Tesson es todo un personaje en Francia en su calidad de viajero machaca. Ha dado la vuelta al mundo en bicicleta, ha recorrido a pie el Himalaya, a caballo la estepa central de Asia. Algo que lo diferencia con el cada día más concurrido mundo del aventurero deportivo en su variante mística. es que parece ser que este hombre escribe bien, sabe compartir.

"La vida simple", el libro que se acaba de publicar en España y que ha sido un éxito de ventas en Francia, retrata su última aventura, un reto que no consiste en la ruta más difícil todavía sino en marchar al  otro lado, al de la quietud absoluta, para lo que. es claro, se necesitan muchos mas arrestos: seis meses en una cabaña en Siberia junto al lago Baikal, una cita con la soledad y el silencio absolutos. Sus únicos amigos, sesenta libros.

De sobra está decir que el libro me lo compro aunque ya no hay peligro. Ya no me cabe huida posible. Ya encontré mi cabaña.


«Los lectores han captado el significado de fondo del texto: aprender a apreciar la 
felicidad en las pequeñas cosas. Y además, seamos sinceros, ¡vivir en una cabaña 
en el bosque es el sueño de todo niño! Quizá todos tengamos una sensación de 
indigestión provocada por el consumismo […] Cuando descubres que hace falta 
tan poco para vivir feliz te sientes aliviado.»

«El alcohol es un acelerador del tiempo. Los pasajes sobre el vodka pretenden ser 
una celebración dionisiaca de la vida, no una confesión de alcohólicos anónimos.» 

«¡Mi cabaña parecía sacada de un cuento ruso! Me encontraba en el centro de mi 
reino, rodeado de bosques, de montañas y de animales. Ciertamente, creo que a 
todos nos han adjudicado una geografía, cuyas fronteras ya conocemos. Fue 
como hacer realidad un sueño de la infancia.» 

«Se trata de un sentimiento, en cierta manera místico, pero que me atrae mucho. 
Romain Rolland lo llama “el sentimiento oceánico”, la sensación de disolverse, de 
dilatarse en la inmensidad.» 

«¿Por qué los hombres adoran más las quimeras abstractas que la belleza de los 
cristales de la nieve? 

«Me prometí entonces vivir varios meses en una cabaña, solo, antes de cumplir los 
cuarenta años. El frío, el silencio y la soledad son estados que en el futuro serán más 
preciosos que el oro. En una Tierra superpoblada, recalentada, ruidosa, una cabaña 
en el bosque es la utopía.» 

«La cabaña, reino de la simplificación. Al abrigo de los pinos, la vida se reduce a 
gestos vitales. El tiempo ganado a las tareas cotidianas lo ocupa el descanso, la 
contemplación y los pequeños placeres. El abanico de cosas a realizar se reduce. 
Leer, sacar agua, cortar leña, escribir y servirse té, se vuelven liturgias. En la ciudad, 
cada acto sucede en detrimento de otros mil. El bosque reúne lo que la ciudad 
dispersa.» 

«Es de noche, son las nueve, estoy frente a la ventana. Una luna tímida busca un 
alma gemela pero el cielo está vacío. Yo que le saltaba al cuello a cada segundo para 
extraerle hasta la última gota, aprendo la contemplación. El mejor modo de 
convertirse a la calma monástica es no dejarse otra opción. Sentarse frente a la 
ventana, la taza de té en la mano, dejar que pasen las horas, ofrecerle al paisaje 
declinar sus matices, no pensar más en nada y de pronto capturar la idea que pasa, 
arrojarla sobre la libreta. Utilidad de la ventana: invitar a la belleza a entrar y dejar 
salir la inspiración.» 

«Una simple mirada al horizonte me convence de la fuerza de mi elección: esta 
cabaña, esta vida. No sé si la belleza salvará al mundo. Salva mi tarde.» 

«De noche, la sopa. Apasionante conversación con un pescador, de la que se 
concluye que los judíos dominan el mundo (pero en Francia lo hacen los árabes), 
que Stalin era un verdadero jefe, que los rusos son invencibles (ese enano de Hitler 
lo probó en carne propia), que el comunismo era un sistema excelente, que el sismo 
de Haití es resultado de la onda de choque de una bomba norteamericana, que 
Nostradamus tenía razón, que el 11 de septiembre es una comedia montada por los 
yanquis, que los historiadores del gulag son antipatriotas y los franceses son 
homosexuales. Creo que voy a espaciar mis visitas.» 

«El hombre libre es dueño del tiempo. El hombre que domina el espacio es 
apenas poderoso. En la ciudad, los minutos, las horas, los años, se nos escapan. 
Corren desde la llaga del tiempo herido. En la cabaña, el tiempo se calma, se 
acuesta a nuestros pies como viejo perro amable y, de pronto, ya no sabemos que 
existe. Soy libre porque mis días lo son.» 

«Lo imprevisto del ermitaño son sus pensamientos. Sólo ellos rompen el curso de 
las horas idénticas. Hay que soñar para sorprenderse.» 

«El aburrimiento no me da miedo. Hay algo más doloroso: la pena de no compartir 
con un ser amado la belleza de los momentos vividos. La soledad: lo que se pierden 
los otros por no estar junto a quien la experimenta.» 

Pocas noticias llegaron a la cabaña, De música: "Nothing Arrived" de Villagers o lo que es lo mismo, Connor O´Brien. La mejor canción de su último disco, una de las mejores en lo que llevamos de año aunque "Awayland" esté un escalón por debajo de su anterior disco, "Becoming a Jackal". Connor, primero de su promoción en Literatura  Inglesa por la Universidad de Dublín, es perfeccionista y  no creo que tarde en escribir historias al margen del estrecho corsé de una canción.

lunes, 20 de mayo de 2013

Terturlia: "El ruido y la furia".



"El ruido y la furia", "El ruido y la furia", madrita mía. Bendito el día que se me ocurrió. Aunque no me preocupaba mucho porque este sí que sé que no se lo ha leído nadie, el retraso respecto a la fecha inicialmente propuesta se debe por un lado a que sigo peleando en demasiados frentes a la vez, por otro a que el libro lo he ido leyendo con calma, compaginándolo con varios más, en sentadas de diez páginas cuando estaba con fuerza .A lo largo de mi vida he leído bastantes libros -no todos los que me gustaría porque voy despacio-, algunos de ellos tochos  duros de pelar pero sin lugar a dudas, este ha sido el más complicado. Precisamente venía de "La náusea" de Sartre otro librito que se las trae pero con más miga aprovechable, con más sustrato filosófico. El de Faulkner decidí acabarlo porque lo había propuesto y no estaba bien achantarse.

El libro nos cuenta cuatro días de 1928  en una familia del Sur de Estados Unidos, el retrato de unas relaciones envenenadas, una familia sobre la que pesa una especie de maldición que viene de mucho tiempo atrás y que todos los personajes interiorizan como inevitable, las fuentes y consecuencias de enconados enfrentamientos.

Hasta ahí bien. El asunto es cómo  lo cuenta Faulkner. La historia se divide en cuatro partes, las primeras sesenta páginas son el monólogo de Benji, un deficiente mental. Cómo traducir el pensamiento de una persona con algún tipo de enfermedad mental es asunto delicado. La realidad aparece distorsionada y traducida a un magma sincopado y sin sentido del que intentas extraer información para saber qué está ocurriendo realmente.  Ahí veo sobre todo miedo. El giro más sorprendente del libro se da cuando al final del libro descubres a Benjy a través de los ojos de otro personaje y no se trata del  niño que tú creías sino un adulto gigante.

La segunda parte no es que se aclare demasiado. Toma la voz otro hermano pero es su conciencia la que nos irá describiendo qué siente. Algunos tramos normales salpicados de ráfagas que se asemejan a una suerte de escritura automática. Lees y te preguntas si tu cabeza funciona de esta forma, si sería el mejor método para traducir la voz de un pensamiento. Puede ser. A veces parece ese vago recuerdo que queda al despertar de un sueño. Esta parte se hace tan o más dura que la anterior. Aquí solo veo arrepentimiento y tristeza por el incesto con su hermana. Desamparo. La antesala del suicidio que se nos anunciará posteriormente.

Entrar en la parte tercera es como una recompensa. Después de casi cien páginas caminando descalzo, te ofrecen una alfombra para continuar y se agradece. En la tercera y cuarta parte -esta ya más descriptiva-, se refleja el enfrentamiento entre Jason  y su sobrina, hija ilegítima de la hermana que hace tiempo abandonó el hogar. Jason es un ser terrible, avaricioso, inmoral, ladrón, orgulloso, enfermo de odio y resentimiento. El conflicto con todos los miembros de su familia y los trabajadores negros de su casa, especialmente con su sobrina, es continuo, lo que motivará el desenlace de la historia. 

Es una propuesta arriesgada, es evidente. Francamente creo que no saqué nada en claro de toda la parte ilegible. Puede que lo mismo que en el instituto no estás preparado para leer a los clásicos que te mandan, puede que yo tampoco lo esté para sortear tantos obstáculos. Faulkner es un gran escritor; cuando decide escribir para que se le entienda, en tonos más o menos descriptivos, transmite con fuerza el miserable ambiente de vidas hipotecadas o el de esa extraña brecha o tierra de nadie que separa a blancos y negros. Es capaz de barrer todo el recuerdo de su inicial experimentación, para mí demasiado audaz. Simplemente no disfruté. Soy más clásico.

Costó llegar a la última frase: "Ellos perseveraron".


Ahora sí, ahora puede que tal vez algún día me atreva con el Ulises. Para la próxima tertulia algo ligerito para variar: 15 de julio, "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano (pinchad en el título),

De música, ruido. No Joy,  chicas de Montreal descendientes directas de las capas de ruido más ilustre,  My Bloody Valentine. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Puño invisible: "Romance de Curro El Palmo"


Capítulo de Puño Invisible.

A Serrat lo descubrí a finales de los ochenta, cuando en un piso de estudiantes rockeros, Víctor nos llegó a calzar la discografía completa de Serrat. Por principios, no es una edad propicia para la apertura de miras, la de la Universidad. O lamentablemente no lo fue la mía. Quieres ser, quieres referencias claras, buscas adaptarte a algo que ya has elegido previamente y salirse del trayecto elegido viene a ser algo así como contemporizar con el enemigo. Planteamiento que más tarde entenderás absurdo ya que la vida en esquemas, sin fisuras y contaminación siempre será menos vida.

Y hoy sé que Serrat, si decidiéramos sacar canciones de un cesto, y colocarlas en un plato de la balanza, no habría autor en español que soportara el peso de ¿diez? de sus mejores piezas, esas fugaces obras maestras de apenas un puñado de minutos capaces de desbordar corazones.

Por entonces, todos conocíamos muchas canciones de Serrat aunque jamás te pararas a escucharlas y prestarles la atención que merecían. El Romance de Curro El Palmo no. Y me llamó la atención. Pese a que me costara reconocerlo me pareció una maravilla. Supongo que debido a su peculiar estilo y tono, creía que se trataba de una versión. Víctor me dijo que era original y ya ahí se fue ganando mi respeto el amigo. Ahora tengo la impresión de que esta canción es más reconocida y tiene el prestigio que se merece, entre  lo mejor del catalán.

La dura travesía en una España de malos tiempos para un desgraciado traspasado por la  fatalidad, por la peor condena, la  de un amor de película sin principio ni final feliz, irrenunciable y cruel por imposible, un amor insano y autodestructivo, un amor que sin embargo, revienta de limpio en cada estribillo

Una suerte de homenaje a la copla clásica española -hay unas cuantas joyas por ahí rondando que seguro algún día aparecen por aquí- con alguno de esos versos que lo dicen todo en un par de líneas, de los que solo son dueños los maestros de verdad, capaces de dibujar desde el amor más puro y loco a la gracia triste del desprecio por una Carmen de posguerra.

En primer plano una templada y tranquila voz con la difícil misión de retratar las emociones más intensas, por un lado la pena, por otra la pasión. Detrás, una austeridad formal que es menos de la que parece.  Pocas veces un autor se acerca tanto a lo que pretende, los más grandes más a menudo.  Es una complicada tarea la de casi parar el mundo con una historia inventada. 

Vale.