lunes, 11 de abril de 2016

Até logo


La realidad insiste, a veces cede, pero no se aparta del camino, es terca. Tras mucho meditarlo, después de los exámentes de la UNED, he decidido dejar el portugués porque, había que reconocerlo, no me quedaba otra salida. Dos tardes a la semana y una de ejercicios era demasiado lastre para todo lo demás que me ocupa y a lo que no pienso renunciar: familia, trabajo, estudiar, leer, escribir y entrenar. Y aunque recorto horas al sueño sin que me cueste demasiado, el día no da para más.

Me da mucha pena porque me encantaba el portugués y sinceramente amo Portugal ¿para cuándo esa Federación Ibérica y nos dejamos de tanto mirarnos el ombligo? Al menos me he fijado un propósito que por ahora voy cumpliendo cada día: seguir leyendo libros y revistas, y escuchando radio y música en portugués, para lo que me ha servido mucho este año y pico de clases, además de visitar a nuestros vecinos todo lo que podamos. Quién sabe, tal vez vuelva a clase años después de otros retos que, a día de hoy, considero prioritarios. Mientras tanto, toca seguir desde fuera de las aulas de una forma más relajada.

Comparto algo de música portuguesa, canciones fáciles, lentas, deliberadamente comerciales, de corto recorrido, bonitas, ideales para seguir en la tarea; dos buenos vídeos. David Fonseca sí es conocido internacionalmente; Márcia no sabía quien era.

Que ustedes las disfruten.


3 comentarios:

anonimo dijo...

Ya sabía que cada día crece el número de iberistas. Me alegra saber que estás entre nosotros.

Saludos. Pruden.

Joserra Rodrigo dijo...

No seamos Iberistas, seamos portugueses que es mejor. Un abrazo Abel. Portugal es un estado de ánimo, siempre bueno, qué pena que dejes las clases pero lo primero es lo primero.

Atalanta dijo...

¡¡Fundemos un partido YAAA!!