lunes, 9 de septiembre de 2013

Las águilas



Los sacerdotes del templo examinan las vísceras y las señales son inequívocas, el tiempo propicio. Las águilas imperiales volarán de nuevo. Tras la escenografía y el ritual habitual sobre razones y necesidad, se nos hace saber que se ha de exterminar al monstruo, incubar un nuevo dragón. Toca mover la pieza que terminará con el juego, una vez más. Porque esta vez sí es justo, porque esta vez sí es la solución. Nos dicen que todas las misteriosas decisiones políticas que desde hace años nos hicieron llegar aquí, no cuentan; que no hay culpa en darle todos los juguetes que nos piden a niños malcriados. Nos sabemos títeres, pero esos hilos que se revelan en cada fogonazo de pantalla, me cansan, me empiezan a estorbar.


Steve Earle es un pesado, uno de esos cantantes con pinta de "arrastrao" al que solo parece servirle de  abrigo  su dignidad. Es más odiado que amado en su país por esa integridad "tocapelotas", cuestionando sin descanso consignas y banderas. Esta canción se publicó antes de la segunda invasión de Irak,  pero lamentablemente, su letra nunca perderá vigencia. Sin embargo, como cuenta en la introducción, Steve no cree en causas perdidas.


Jerusalem
(Steve Earle)
I woke up this mornin' and none of the news was good
And death machines were rumblin' 'cross the ground where Jesus stood
And the man on my TV told me that it had always been that way
And there was nothin' anyone could do or say
And I almost listened to him
Yeah, I almost lost my mind
Then I regained my senses again
And looked into my heart to find
That I believe that one fine day all the children of Abraham
Will lay down their swords forever in Jerusalem
Well maybe I'm only dreamin' and maybe I'm just a fool
But I don't remember learnin' how to hate in Sunday school
But somewhere along the way I strayed and I never looked back again
But I still find some comfort now and then
Then the storm comes rumblin' in
And I can't lay me down
And the drums are drummin' again
And I can't stand the sound
But I believe there'll come a day when the lion and the lamb
Will lie down in peace together in Jerusalem
And there'll be no barricades then
There'll be no wire or walls
And we can wash all this blood from our hands
And all this hatred from our souls
And I believe that on that day all the children of Abraham
Will lay down their swords forever in Jerusalem