miércoles, 11 de diciembre de 2013

El Consejero ilustrado


El primer guion para cine de Cormac Mc Carthy es noticia. "La carretera" ya pasó por aquí y todos habéis visto otra magnífica película basada en un libro suyo, "No esa país para viejos".  Llamar crítica a mis tres líneas escritas a la velocidad de la luz se antoja excesivo, pero me temo que esta va a ser la línea de este blog a menudo. Me gustó cómo y qué escribe este autor. Aquí la prosa recargada se sustituye por unos diálogos totalmente fuera de lugar sobre el sentido de la vida, el amor, el dolor, el mal o la muerte. Pero lo reconozco, me lo trago, me gusta la peli porque me gusta lo que dicen, sin tener en cuenta demasiado a cuenta de qué viene el cuento. Y cuesta pensar que el cuento, el fresco, sí es real, que a estas horas hay gente conviviendo con el horror absoluto. Está bien que la historia no suavizara ni buscara giros redentores a una realidad terrible.

Toda la mala gente que sale en la película -que son casi todos-, bien podían haberse dedicado a la literatura o a la filosofía, dada la enjundia de sus razonamientos, pero se conoce que es una actividad menos rentable, aunque probablemente garantice una vida más tranquila y un final menos traumático

Me hizo gracia que utilizaran una canción de Josh T Pearson. Este hombre es una de los señores más mustios que conozco en esto de la música - y os aseguro que conozco aburridos... para aburrir-. El año pasado Susana me lo prohibió. Este vídeo da fe de mis afirmaciones. Si hubiera sido grabado en un país menos civilizado, probablemente lo hubieran atropellado o le hubieran roto la guitarra en la cabeza... con razón. Nunca una cosa seria estuvo tan cerca de un Celebrities de la Muchachada. Si os lo veis entero, os pago una cerveza esta Navidad.

2 comentarios:

Jumento Acera dijo...

¿Ridley Scott con pretensiones? uff, no thanks.

¿Dices que éste es más mustio que Neal Casals? I doubt it.

... and by the way, you owe me a beer

Atalanta dijo...

A la cita con Mc Carthy no se puede faltar. Ahí ahí con Mark Kozelek... si es que las mujeres hacen mucho mal