viernes, 6 de diciembre de 2013

Los "Gran Gatsby"


Junto a una montaña de libros, en mi salón aguarda una pequeña libreta con una lista que nunca acaba de crecer y que nunca conseguiré completar; ni de extender, ni de leer. La mayor parte seguro serían balas certeras. Clásicos por encima del bien o el mal y apuestas de los últimos tiempos que por lo que me llegó por cauces varios o por lo que me contó gente de criterio fino, parecen fiables.

De entre los clásicos, con muchos años en espera se encontraba "El Gran Gatsby", una de las grandes novelas norteamericanas Bien, probablemente sea el "intocable" que más me ha defraudado.

La prosa de Fitzgerald es de altos vuelos, precisa y evocadora. Tiene el don, nació para ello y desde ese punto de vista es todo un placer recorrer sus páginas. 

Sin embargo, el tema de fondo, esa tensión entre dos mundos, el de la superficialidad que solo busca calmar apetitos y el del que porta dentro de sí algo más valioso o trascendente, no me parece de tan largo recorrido como imaginaba.

La conclusión final es realista, demoledora:

"Tom y Daisy eran descuidados e indiferentes; aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión, o en lo que demonios fuese que les mantenía unidos, dejando a los demás que arreglaran los destrozos que ellos habían hecho." 

"Había pagado muy alto precio por haber vivido demasiado tiempo con un solo sueño"

Ahora bien, quietos ahí. El final es maravilloso. Cuántas páginas se construyeron alrededor de este diagnóstico enmarcado en una frase. Puro arte, un verso fuera de lugar:

"Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado"

Y mira que escribiendo ahora, meses después de haberlo leído, me parece mejor de lo que recordaba. Puede que deba leerlo de nuevo. Puede que ver la película antes, me influyera para mal.

De la película, qué voy a contar. Lo ventilo rápidamente. Bazh Luhrmann es un tipo afortunado; con la suerte de recibir millones de dólares para montar una y otra vez la misma película, una acelerada cascada de imágenes con mucho ruido, mucho lío, mucha música, mucho... de todo, que soy incapaz de tomar en serio. "Romeo y Julieta" pudo sorprender, "Molin Rouge" algo tenía -lo reconozco-, pero a estas alturas todo se volvió tedioso. Cuando quiso construir un clásico tirando de manual, le salió "Australia", una película supuestamente preñada de sentimientos y emociones, más bien apolillados, que solo transmitía mentira y sopor.

Vale.

6 comentarios:

Jumento Acera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jumento Acera dijo...

El libro lo tengo a medias desde hace 6 meses mas o menos (al igual que otros cuatro o cinco...). De momento, lo que he leído ni fu ni fa y por eso está a medias. Lo mismo ahora me animo a llegar al The End.

La peli no la he visto ni creo que la vea. "Romeo y Julieta" me pareció original y me lo sigue pareciendo: los diálogos recitados con las potentísimas imágenes que Mr. Bazh es capaz de encuadrar hacen una mezcla casi perfecta. Además, ¿no se llevó un premio a mejor actor Di Caprio en Berlín o Venecia?. Pues eso, que el reparto también acompañó. 'Molin Rouge' es (no me parece, lo es) un truñoide considerable. De ahí en adelante paso perder el tiempo...

Lou Rambler dijo...

Bien, yo también tengo este clásico en la lista de espera... En cuanto a las pelis, no he visto la de Bazh, pero a mí siempre me gustó la de Robert Redford, aunque no recuerdo ahora quien la dirigió.
Saludos

Atalanta dijo...

"Romeo y Julieta", para mí, es más sacrílega que rompedora. Y la preciosa música de Craig ARmstrong
http://www.youtube.com/watch?v=JtsyORAMR6A

Lou, la de Redford sí que tengo ganas de verla. TEngo recuerdos dispersos de crío.

Si te lo tengo que explicar... dijo...

La peli de Robert Redford la dirigió Jack Clayton, y adolece, en mi humilde parecer, de lo mismo que el libro: Una elefante frialdad. Igual que el personaje, el autor no se mancha pese a servir de testigo. Eso sí, tanto una como el otro, son magistrales. El libro lo leo cada cinco o seis años, y me ocurre lo mismo con la peli.

Atalanta dijo...

Del libro vas tú mejor encaminado. Cualquier libro de Historia de la Literatura te diré que tu criterio es el correcto pero a mí no me llegó, está olvidado. Cada uno es un mundo y puede que busquemos cosas distintas cuando leemos. A la peli de Redford sí que le tengo ganas.