sábado, 17 de enero de 2015

Pulmones y corazón



Sus cojones y su palabra era lo único que tenía Tony Montana en la vida. No hay declaración de principios más simple, clara y contundente.

Pulmones y corazón, tus únicas armas para enfrentarte a  la montaña. 

Pulmones como fuelle de aliento vital. Corazón  como remedo de mecánico motor metálico de bombeo, corazón como aquella antigua creencia hebrea según la cual albergaba la voluntad, la sede de las decisiones, corazón como poner ese algo más intangible que poco tiene que ver con tu preparación o condiciones físicas: ponerle corazón, los cojones de Montana en fino.

Pocas canciones más honestas, más pegadas a la tierra que las de Townes Van Zandt, legitimado como pocos para cantar a la montaña, también espejismo de fuerza, que un día se convertirán en polvo, tal que nosotros, un puñado de tierra consciente. La montaña y los pulmones los poneTownes, el corazón, Steve Earle, tan admirador de su maestro que hasta le dedicó un maravilloso disco de versiones: "Townes"