miércoles, 20 de julio de 2016

Simios humanos



"¿Qué queda del ser humano si se le quita el arte? Son muchos los pensadores que piensan que lo que distingue al ser humano es el arte. El simio que agarra una piedra para cascar nueces tiene efectivamente capacidad técnica. Todo lo que sigue a la evolución  de esa piedra nos lleva, a mi entender, al ordenador. El ordenador no es un artefacto mejor que la piedra del simio, tan solo es más evolucionado, de modo que el simio es capaz de usar una herramienta, pero dónde está el simio capaz de cantar una melodía conmovedora o pintar una imagen sobre una piedra. Ese simio sería el ser humano porque al fin y al cabo solo se puede aprender jugando"
(Nikolaus Harnoncourt, director de orquesta)

"Es inconcebible que un mero cerebro humano, apenas un desayuno para perros, un kilo y medio de esponja en sangre, pueda componer por sí solo Stardust y, mucho menos, la Novena sinfonía de Beethoven" (Kurt Vonnegut, escritor)

Hablando de simios y humanos, de guerra y Beethoven, a cuenta del ochenta aniversario del inicio de la Guerra Civil, estos días se recuerda el ya mítico ensayo de Pau Casals de la Novena en Barcelona el 18 de julio de de 1936, ensayo para un concierto que nunca tuvo lugar, el de apertura de las Olimpiadas Populares al día siguiente.

Comparto una divertida y conmovedora interpretación de su cuarto movimiento en la calle, donde más fuerza ha de tener.