miércoles, 28 de septiembre de 2011

Quique González en el Liceo



Quique es menudo, de pinta descuidada, algo  bohemia, de sonrisa triste y cercana. Entre canción y canción cuenta sus cosas de forma atropellada y desconexa. Parece un buen tipo para charlar entre cervezas hasta el amanecer.

Quique siempre se ha movido entre dos mundos. A Quique a se le considera un cantautor pero también le gusta el rock. Quique puede editarse un disco, más independiente aún que los “indies” o tachársele de comercial. Quique puede tirar más de su raíz americana o de su vena de cantautor. Puede atronar al frente de una banda de rock o marcarse un “conciertazo” improvisado en un bar con sólo su guitarra. En este país, en ciertos ambientes, parecen mundos excluyentes. No se me alcanza el porqué. Sin embargo, los temores a moverse en tierra de nadie hace tiempo que quedaron superados.  Con la confianza del elegido, cruzó  la frontera y dejó atrás rémoras absurdas para encontrar su propio camino. Contando con una audiencia fiel y creciente, entre cuartos crecientes y menguantes, la luna es su único norte.

Brad Jones, el ilustre el productor de “Daiquiri Blues”, su último disco, contaba que lo más importante en la obra de Quique eran las letras. Es la locomotora que tira del resto de vagones. Cuando trabajas con ese material hay algo claro, no se debe pervertir  o distraer el mensaje.

Con una gira como la de “Desbandados”, cada verso te llega más claro y sincero que nunca.  Lo que nos cuenta es lo que importa y utilizando muchas de las canciones que no toca habitualmente, las somete a una dura prueba, la de demostrar que si una canción es buena, no necesita más aliño del imprescindible. 

Todo el concierto del sábado  me lo he pasado con una tonta sonrisa en la cara, la sonrisa del convencido de antemano. Digo más, desde antes del concierto. La música elegida para sonar antes del comienzo de la actuación y la que se volvió a escuchar justo después de que se encendieran las luces fue la de Bon Iver, música de cabecera atalantiana y que curiosamente, he compartido en el blog un par de veces la semana pasada. Era un buen augur, era un buen augurio.

“Desbandados” es una gira diferente. Acompañado únicamente de Jacob Reguilón, revisita temas menos trillados de su obra  valiéndose de guitarra, contrabajo  y ocasional piano a armónica. Sí, tocó “Salitre” y “Rompeolas” pero faltaron muchas otras de las más conocidas o emblemáticas.

He visto a Quique un par de veces en formato rock, acompañado de banda. Será la edad la que de un tiempo a esta parte me hace preferir la butaca de un teatro a la brega del concierto al uso. Quién me ha visto y quién me ve. En esta ocasión, sentado en la platea del teatro, a oscuras, tienes la impresión de que habla personalmente a ti.  Hay tantas canciones con las que me identifico, tantas letras que me hablan a mí que a veces es difícil digerir las emociones o quedarme con un tema.

Gran parte de su cancionero gira alrededor del  perdedor al que la vida no deja de dar hostias,  que pierde las grandes o pequeñas batallas de cada vida. Ascendencia "country". Sin embargo, muchos de estos perdedores no temen girar el próximo recodo para seguir adelante. Siempre encuentran la razón para seguir. Seguro que la próxima saldrá bien.  Siempre hay otra oportunidad para hacerlo bien.

Versiones  de Serrat y Sabina, homenajes y referencias a Enrique Urquijo, Tom Waits o Jackson Browne nos marcan los faros de su obra. Maestros del alumno aventajado que se permite arriesgar en apuestas a las que sólo los grandes se atreven. Quique hace tiempo que ganó la partida, hace tiempo que es un grande.

Os dejo una canción de la gira y otra joyita escondida que pasa desapercibida en su obra. Coincido con Joserra en que esa pequeña canción es muy grande. Cómo decir tanto con tan poco, "Anoche estuvo aquí"

6 comentarios:

Fernanda Dominguez dijo...

Muy buena la crònica. uff cuantas verdades. es asi quique ..un tipo normal. Saludos desde Argentina.


www.quiquegonzalezenargentina.blogspot.com

visita mi blog

vicesar dijo...

Cual cantó de Serrat?

DavidP dijo...

Brutal el amigo Quique!!!.
Me alegra coincidir también en esto contigo Atalanta.

Hace años que le sigo y me parece de lo mejorcito que hay en este país, más allá de etiquetas de cantautor, rockero, etc...
Ha demostrado de sobras su calidad, alternando una y otra versión a su antojo.

Las pasó putas, pero muy putas en sus inicios. Autoeditándose algún disco y totalmente desencantado del "sistema". Pero al final la lógica se impone.

Desde "La Noche Americana" han sido todo reconocimientos y parabienes. Me alegro por él. Lo merece.
Y esperemos que siga así durante mucho tiempo, por bien de sus incondicionales, jeje.

Muy buen post.

Saludos

DavidP.

Atalanta dijo...

Fernanda, bienvenida. Ya veo que eres toda una fan. Muchas gracias, me alegro que te gustara.

Víctor, "Hoy puede ser un gran día".

David, gracias. Ya veo que también te "toca". Le costó pero al final triunfó. Lógico. Hay unos cuantos que ponemos nuestro granito de arena. Ahora toca disfrutarlo.

Pingüina Veloz dijo...

Muy buena entrada. Coincido contigo, el perdedor que sigue adelante, en torno al cual gira su música fue lo que me atrajo cuando lo descubrí.

Pasé una temporada enganchada a sus canciones y luego me descolgué. Va por rachas, segun mi necesidad de alimentar al "perdedor" que todos y todas llevamos dentro. Creo que ha llegado la hora de volverle a echar el oido y algo más. ;)

Un saludo

Atalanta dijo...

Yolanda, siempre lo noto muy cercano. No sé si eso es bueno o malo :).Cuando salí del concierto decidí hacer una recopilación con mis canciones favoritas y ando en ello. En unos días la publico en Spotify. A ver si tu gusta.