miércoles, 12 de noviembre de 2008

Leolo Lozone

LÉOLO de Jean Claude Lauzon

Este fin de semana tocó esta película. Trata sobre cómo un niño utiliza su imaginación para escapar de una existencia opresora y horrible. Muy extraña, muy desagradable, inquietante, perturbadora, llena de fantasía y poesía que merece otras sesiones más atentas.

Hay unas cuantas perlas que no me resisto a compartir con vosotros:

“Porque sueño, yo no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño”

“Lo único que le pido a un libro es que me inspire energía y valor, que me diga que hay más vida de la que puedo abarcar, que me recuerde la urgencia de actuar”.

“Sólo encuentro momentos verdaderamente felices de soledad. Mi soledad es mi palacio. Ahí tengo mi silla, mi mesa, mi cama, mi viento y mi sol. Cuando me siento fuera de mi soledad estoy sentada en el exilio, estoy sentada en el país del engaño” (Rejean Ducharme)

“En ese momento sólo podía pensar en una escena de película y, como siempre, me contemplaba a mí mismo jugar a la vida”

“A ti, la dama, la audaz melancolía que, con grito solitario,
hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio.
Tú que atormentas mis noches cuando no sé que camino tomar,
te he pagado cien veces mi deuda.
Con las brasas del ensueño no me quedan más que cenizas
de una sombra de la mentira que tú misma me habías obligado a oír.
Y la blanca plenitud que no era como el viejo interludio,
y sí una morena de finos tobillos
que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí.
Y que no me dejó más que remordimiento
de haber visto la luz nacer sobre mi soledad”

A lo largo de la película lo que más suena es Tom Waits. Iba a poner una canción suya pero el amigo se merece una entrada para él solito, que aplazo hasta que lo vea en directo. Venga, Ramón, ponme los dientes largos… ¿a que me sueltas que tú ya lo disfrutaste?
El crío protagonista juega varias veces con un disco de Jacques Brel así que os pongo quizá su canción más famosa: “Ne me quitte pas” en 1.958.
Es muy gracioso oír a mi madre relatar cómo se quedó fascinada la primera vez que vio a Raphael cantar el “Yo soy aquél”. Ella era una muchacha que trabajaba de “empleada doméstica” y siempre me parto cuando me cuenta cómo mientras servía la comida, se quedó alucinada viendo al fenómeno en la tele del comedor. Vamos, que la dagala no atinaba con los platos. Y diréis vosotros, ¿a qué coño viene esto ahora? Pues esto viene a cuento de que imagino que media Europa debió quedar impactada de la misma forma la primera vez que vieron a Jacques Brel llorando esta súplica desgarrada.
Hay música y músicos malos, regulares, buenos, muy buenos pero hay unos cuantos diferentes, que tienen algo distinto, que brillan. A esa categoría pertenece el belga.



P.S. Hay algún vídeo con subtítulos en inglés pero creo que, si te vas fijando, pierde fuerza la interpretación. Si os interesa, miradlo después. Oye, el señor de está detrás de Jacques no estaba muy fascinado, la verdad, más bien algo aburrido.

4 comentarios:

davidiego dijo...

esa película la he visto, pero no me acuerdo de nada, es de la época que iba a la filmoteca y me veía dos películas por la mañana y luego me iba con la btt... aquellos maravillosos años...

ne nous quittez pas, dagal!

Ramón Doval dijo...

Quittons, doc, quittons.
¿é a mí? Si yo ya no doy más que pena ¿cómo te voy a poner los dientes largos? No, no he visto a Tom Waits, más que en alguna peli que otra (de actor, como David Bowie, Sting, Mick, Phil Collins...). Con la cara que tiene, no es extraño, aunque siempre haga de malo. Tengo un DVD, solo ante el peligro, con su piano y sus guitarras (como el de Neil Young, suma la harmónica).

ATALANTA dijo...

Aquellos maravillosos años, es verdad, David, no nos damos cuenta de lo buenos que son hasta que pasan. Imagino que todas las etapas de la vida serán lo mismo.
Ramón, a Tom Waits lo recuerdo del empleado de Drácula en la peli de Coppola. Hay que reconocer que hacer de chalao encerrao en una celda le va al pelo. No habría que caracterizarlo ni sobreactuar demasiado. Le basta con hacer de sí mismo.Sí tengo muchas ganas de verlo en directo.

Nacho Cembellín dijo...

Me la apunto, no la he visto. Ayer vi "Bella"... os la recomiendo, a ser posible en V.O.