viernes, 5 de abril de 2013

Ponerse la máscara




Alonso Moncada, tras enterarse de que no era hijo de Alí Kan, rechazado por musulmanes y cristianos, decide colocarse la máscara para siempre, dedicar su vida a recuperar su buen  nombre y conseguir vengarse de Alí Kan.

Sigo con las jornadas de teatro de la Fundación Ciudad Rodrigo 2006 . Tras la dedicada a la organización de la Feria de CAstilla y León, ayer disfrutamos de una animada charla con  actores de la longeva compañía "Teatro Corsario".

Como El Guerrero del Antifaz, un actor no nace. Uno de esos días que cambian una vida, se coloca la máscara para siempre, decide aparcar una licenciatura en Medicina o Filosofía y seguir esas pasiones que parecen devorar  las vidas como Dios manda pero que de seguro devorarían una vida plena de no atender su llamada.



En esos inicios que son elegir dirección en el interior del vientre de la ballena, entre relatos de absurdas historias y sucedidos a lo largo del camino,  tantas veces ascensión sembrada de pasos difíciles, epidemias o hambrunas, algo fundamental para no apartarse de la vereda fue compartir la experiencia con otros locos y saber reírse seriamente de esa cosa tan seria que es la vida.

Volver la vista atrás y ver el camino recorrido es lo que otorga sentido a toda una existencia ganada en una apuesta atrapada en un recipiente repleto de un puñado de versos relatados al vuelo, capaces de explicarnos el secreto de la vida, en  ese chute que debe ser el aplauso y del que no se conoce rehabilitación posible. 

"Anda con quien eres", reza el dicho. Cuentan que hay personas que eligieron ser lo que son.

4 comentarios:

Johnny dijo...

Te puedo asegurar, creo que ya lo hablamos en el pasado, que yo elegí a mis héroes, y Don Alonso Moncada está en lo más alto, voto a brios (qué gustazo verlo allí arriba en tu post). No en vano le he instalado a mi hija la mayor algunos que tengo en la tablet, los está disfrutando pero yo lo hago por enésima vez mucho más. Abrazo.

Atalanta dijo...

Esas pasiones de chaval marcan. No se pueden olvidar. Me gustaría releer las primeras aventuras aunque me dan miedo. He visto que haya hasta una asociación de fans. Ahora, una cosa te digo, de este verano no pasa la camiseta.

Anónimo dijo...

Estuve en la charla y no te ví.Buen rato se pasó.

Arturo

Atalanta dijo...

Y ayer Rafter, menudo lujo