viernes, 26 de abril de 2013

Charla: "Cuando los kilómetros son días"


Me encanta esta foto. Siempre he pensado que se trataba del Collado de Malatra, el último monstruo a superar antes de que menos de veinte kilómetros de descenso te lleven a Courmayeur, la meta de Tor des Géants. La Malatra es una ascensión dura, larga, espectacular, peligrosa. El final que se merece ¿la mejor carrera que existe? Al otro lado se vislumbra el Valle de Aosta y el Mont Blanc. Si has llegado hasta allí, signifca que has superado 330 kilómetros con 24.000 metros de desnivel positivo, veintidós "dos miles" y tres "tres miles" en poco más de cinco días y diez horas de sueño.

Hoy comencé a dudar si será Malatra porque no creo que haya espacio para esa foto pero me gusta seguir pensando que lo es y entender la alegría del corredor . Os dejo mi foto en Malatra. Mi sonrisa  invencible extrañamente fuera de lugar en  un cuerpo jamás tan maltrecho.

El sábado a las 17:30 en el Pabellón Municipal de Deportes de Ciudad Rodrigo trataré de explicar con palabras esa sonrisa, mi relación con el deporte de fondo partiendo de mi mayor batalla en la charla: "Cuando los kilómetros son días. Una aproximación al ultrafondo desde Tor des Geants y Ultratrail del Mont Blanc".

A los que podáis, os espero.




6 comentarios:

CiegoSabino dijo...

Hombre el collado no sé si será, desde luego el monte que se ve al fondo sí que parece el mismo.

davidiego dijo...

Espero llegar a tiempo, qué no las tengo todas conmigo y no apostaría..

Anónimo dijo...

Allí estaré.

Arturo

Grande Espartaco!!

Miguel dijo...

Luego, cuelga esa conferencia para los que no podremos estar. Ah! sé que es una carrera bestial, pero me da que se te ha colado algún km. de desnivel de más, jeje.

col dijo...

Cómo me gustaría acompañarte en esa charla! E intentar hacerles comprender el porqué de esta locura…

Hablarles de la preparación, de los entrenamientos nunca suficientes, de la incertidumbre ante la noche, de la recuperación junto con la salida del sol, del cansancio acumulado e imposible de reparar, de la poca hambre y mucho sueño, de las subidas interminables con la buena ayuda de los bastones, de las bajadas, algunas peores que las subidas, del frio, de la lluvia, del calor, del dolor de patas,… de lo reparadoras que pueden llegar a ser apenas un par de horas de sueño y lo duro que es levantarse tras estas para seguir y seguir, de los ricos/cansinos avituallamientos, de las montañas, de los refugios, del cariño y admiración de los voluntarios, de los Amigos…Uffff de tantas y tantas cosas…
Suerte!
Un abrazo Espartaco!

Atalanta dijo...

Ciego, tienes razón, sí es Malatra.

David, no estuviste en la charla pero cumpliste al día siguiente. A ver si para otra vez charlamos con algo más de calma que para mí ese fin de semana es matador. ¿TE quieres dar cuenta que saludé a Ainhoa fugazmente y ni miré a Anne? Demasiado estresado.

Arturo, gracias, amigo.

MIguel, ja, ja, corregido. Para otra vez, cuando lo haga mejor, lo grabamos. Quédate con cuatro notas que acabo de publicar.

Asís, me da que a ti también es la carrera más especial que has hecho... :) Para otro año, vienes y lo cuentas... Ay amigo, es difícil de transmitir esas sensaciones.