miércoles, 1 de mayo de 2013

El ultrafondo en una E



Algunas notas sobre el ultrafondo extraídas de mi charla del sábado. Debutante en este terreno, los nervios, sobre todo al inicio -después piensas que es tan estúpido ponerse nervioso-, no me dejaron transmitir todo lo que quería pero me quedo con lo bueno. Algún rato hasta disfruté y me consta que gente ajena al mundillo también. Como todo lo que cuesta en la vida, hay dos opciones, evitar el obstáculo o afrontarlo, lo mejor es insistir y aprender. La próxima vez lo haré mejor -que será pronto y sobre un tema completamente distinto-.



Había elaborado un guion con unas notas a desarrollar que traté de memorizar valiéndome de letras. Así descubrí que la letra del ultrafondo es la letra E.

ESENCIA. Qué distancia marca la diferencia entre fondo y ultrafondo. ¿Cuándo se va más allá? Si tengo que elegir, me quedo con los 100 kilómetros, me quedo con al menos una  noche. La noche debe estar ahí dejándote solo y desamparado. No tienen por qué ser 100 si el  desnivel es importante. Pienso en Serra da Freita, pienso en Desafío Cantabria.

Sin embargo, reflexionando sobre el tema, lo que para mí define una carrera de ultrafondo es no saber en la linea de salida si seré capaz de llegar a meta. La dureza extrema de la prueba se puede complicar con tantos factores ajenos y no tan extraños que nunca apostaría por mí éxito. Ahí reside el secreto de la adicción, en una meta que identificas como un gran regalo, como una victoria tan gratificante como inexplicable.

EXPERIENCIA. Para afrontar ultrafondo con garantías hay que ir creciendo; para según qué retos, ya lucir galones. Tu cuerpo y tu mente se harán más fuertes.Conocerás cómo respondes, sabrás convivir con la dureza de la carrera en sí, sabrás aguardar y encarar los grandes problemas que siempre llegarán.  Sabrás cómo soportar una vuelta de tuerca más, y lo más importante, sabrás que siempre hay una vuelta de tuerca más. Te reconoces experto cuando te faltan uñas en los pies, cuando las que tienes, son de colores. 

EQUIPAMIENTO. Estamos hablando de montaña donde las condiciones son cambiantes, pudiendo  llegar a extremas de forma brusca, circuitos donde la evacuación en muchas ocasiones puede dilatarse durante horas. El material adecuado puede ahorrarte muy malos ratos, puede evitar daños irreparables.

ESTRATEGIA. Tu experiencia y tu estado de forma deben marcar tus objetivos. Modera tu ambición, sé realista, ajusta tus ritmos. Jamás descuides tu alimentación. Es tan estúpido fracasar por no comer lo suficiente. En la medida de lo posible, atendiendo a las señales de alarma que seguro tu cuerpo lanzará, descansa o recupérate bajando ritmos. Cada prueba de ultrafondo está llena de cadáveres más fuertes que muchos de los que llegamos a meta. Su pecado: el exceso de ambición.

ENCARAR EL ULTRAFONDO. LOS INTANGIBLES. Solo te lo podrá explicar, quizá solo lo podrás entender si lo  has vivido.

El tiempo, la monotonía. No son kilómetros lo que restan, siempre son horas, muchas horas. La noche robándote cualquier estímulo, cualquier referencia. Cada novedad, cada pequeño cambio, cada amanecer como una gran celebración, como combustible que te llevará un poco más allá.

Las expectativas como, condena, como tu peor enemigo. Todo irá a peor, nada llegará antes de tiempo, nada irá mejor de lo  crees. El avituallamiento siempre estará al otro lado del pueblo, siempre te vas a perder. Toca blasfemar, qué menos, pero acéptalo como parte del juego 

Los momentos malos llegarán, seguro. Solo resta saber cuándo, sólo nos basta saber enfrentarnos a ellos. En forma de agotamiento y vacío, en forma de dolor, de mal humor, de sueño, de espejismos absurdos, de dificultad para hacer cálculos simples.

La fecha de la carrera es irrepetible. Sus condiciones imprevisibles.. Hasta la carrera más temible puede transformarse en algo mucho peor. La naturaleza, la montaña, el cielo manda. Prepárate. Nada me sorprenderá desprevenido. Mi ánimo es fuerte. 

Tu cuerpo es importante pero solo tu ESPÍRITU, tu fortaleza mental te dará la victoria, te regalará la meta. Si dudas, si existen fisuras en tu determinación, estás perdido, nunca llegarás.

De música un "Correcaminos", aprovechando la ocasión para compartir la noticia de que en julio, en el Festival de Blues de Béjar, toca saludar a leyenda: "Queridísimo Eric Burdon".


6 comentarios:

Sr. Ornitorrinco dijo...

mE gusta.

FANBIKE dijo...

a.c.o.j.o.n.a.n.t.E. que gran entrada! para uno que quiere adentrarse en estas distancias, como es el caso, esto será MI BIBLIA! gracias.

Atalanta dijo...

Muchas gracias, hombre.

macnacho dijo...

Jodo Manolo.

Si te animas a dar una de estas cerca de los Madriles seguro que me apunto.

Anónimo dijo...

Brillante! Enhorabuena!
Saludos.
Gustavo.

Atalanta dijo...

Y nos conocíamos...

Gracias, pareja