lunes, 2 de mayo de 2011

Trail Oh Meu Deus, tercero por pardillo


Apresurada crónica del primer día de un intenso y pasado por agua fin de semana. El sábado me levanté a las cinco de la mañana. Olvidé que en Portugal es una hora menos y me planté en la salida dos horas antes del comienzo de la carrera. Gracias a ello, dormí una hora de propina en el coche que me pareció mano de santo.

Corro la maratona, una distancia 48 o 50 kms -depende de dónde lo leas- con un desnivel positivo de 2078 metros.



Antes de salir y justo después de llegar a meta cumplí con uno de mis rituales en tierras portuguesas, "um galao y uma nata". No está tan ricos como los de La Suissa de Lisboa pero me parecieron gloria bendita.

A las ocho dan la salida del ultratrail de 102 kilómetros. Se trata de la primera edición de la carrera y no somos muchos. Dios mediante, el próximo año iré a por la versión larga.





Justo antes de comenzar, empieza a llover. Sólo estamos inscritos 35 participantes en la maratona pero me da que partimos alguno menos. La salida consiste en una dura vuelta por Manteigas, típico pueblo de montaña de Portugal. El brillante pavés mojado parece peligroso y a algunos tomamos precauciones reduciendo la velocidad. Cuando salimos al monte, a pesar de llover ligeramente, decido quitarme la chaqueta; me estoy asando y me molesta para correr. Entre que me la quito y consigo cuadrarla en la pequeña mochila, me quedo el último. El inicio son pistas rápidas donde se puede correr rápido; aunque comienzas a subir, son desniveles asumibles para afrontarlos en carrera. Acabamos de salir y todos estamos frescos.

Corriendo fácil, comienzo a adelantar gente. LLegamos a un sendero entre rocas bonito y complicado. En definitiva se tratará de la parte más técnica de toda la prueba. Una pena la niebla ya que se intuyen unas vistas tremendas.

LLegando al kilómetro ocho comenzamos a adelantar a algún participante del ultra. Sigo a lo mío, Bajando hacia el kilómetro veinte, cuando voy metido en un grupo, me engancho con una raíz y caigo todo lo largo que soy, exactamente igual que en el MAM, colocando los antebrazos antes que mi cara y sólo me hago unos arañazos. Gajes del oficio.

LLegamos al avituallamiento del kilómetro veinte donde nos aguarda un lujo, cacahuetes y unos pequeños bocatitos. La prueba es prácticamente en autosuficiencia, te dan agua y poco más. No paramos ni dos minutos entre una lluvia incesante y para adelante. El tramo de asfalto hasta enlazar con la subida más larga del día lo comienzo a cola del grupo de unas diez unidades pero poco a poco me voy percatando de que soy mejor corredor y paso a la cabeza marcando un buen ritmo. A estas alturas no está lloviendo a mares y así seguirá un par de horas, yo voy en manga corta, con frío pero es tolerable. Creo que era el único que iba tan fresco pero algunos ya saben que en eso soy un poco talibán.

Durante una fea y eterna subida entre pistas de pinos que me recuerda La Morcuera en Trail de Peñalara, entre tramos corriendo y tramos andando a una velocidad a la que creo que nunca había ascendido, me quedo solo y no paro de adelantar participantes del ultra. Me siento fuerte e incluso me pico con alguno. La honrilla de la clase media.

Al llegar arriba, entre la niebla, me tomo la segunda barrita del día y comienzo el descenso. Ya no estoy tan bien como hace unas horas, me duelen las piernas y me falta chispa pero mantengo un ritmo digno. Cuando alcanzo a la chica que ganó el Ultratrail de Madeira y que probablemente vaya primera en la prueba larga, habiendo salido media hora antes, me hace pensar en que no lo debo de estar haciendo mal.

Justo antes de llegar al avituallamiento desde el que se inicia la bajada a Manteigas, adelanto a un participante de la Maratona. Allí me dicen que faltan ocho kilómetros. Escamado por mi penoso e inesperado descenso en MAM del año pasado, decido tomarme un gel. Me tengo que quitar la mochila y tengo las manos heladas. Entre que completo la operación, el tipo al que adelanté se marcha casi sin parar. Cuando comienzo a bajar, estoy completamente seguro que de que lo voy a alcanzar. Aunque me comienza a doler todo, sé que soy mejor corredor y tengo más fuerza. Después de bajar por un precioso camino repleto de hojas, nos aproximamos a un pueblo entre duros repechos. Veo al otro chico subir los repechos sin parar de correr y me sorprende porque no me pareció tan entero. Aún así estoy convencido de que lo acabaré cazando. Entramos en el pueblo y al comenzar a callejear le he perdido la pista. De pronto me encuentro con la Iglesia de Manteigas y unos metros más allá la meta. No había ocho kilómetros sino cinco desde el avituallamiento. El segundo clasificado lo sabía e imagino que conocería su puesto por lo que le adivino echando el bofe en el tramo final mientras yo esperaba mi oportunidad. Me alegró saber que era tercero pero debería haber sido segundo. Además me dijeron que el primero sólo me había sacado diez minutos. Si llego a saber la situación de carrera, me hubiera pegado a él y hubiera intentado disputar la prueba. Creo que tenía margen. En el pelotón de los torpes no estamos acostumbrados a estos agasajos y siempre hace ilusión que te den un trofeo, por horroroso que sea... que lo era. No había puesto que terminé la carrera con un tiempo de 6:01. Nos han mandado un correo diciendo que hay un error en el tiempo de las clasificaciones, que nos han sumado más de media hora. Finalmente acabamos 24 atletas. 47 en el Ultratrail.

Hay un atleta que en un foro utiliza la frase "Que bien se está cuando se está bien" como firma. Parece una tontería pero es una gran verdad. LLevo diez días entrenando en serio y me siento bien, casi como nunca. No es nada espectacular, es una especie de seguridad, de confianza, de no tener miedo. Sentirte fuerte sin el temor de saber que no has entrenado lo suficiente y que lo acabarás pagando. La carrera del sábado probablemente ha sido mi mejor participación en una carrera de gran fondo en montaña porque tengo experiencia, me conozco y me encuentro bien.

Que siga. Os dejo unas fotos que le he "robado" a un participante portugués. Esto de hacer las carreras medio en serio no te permite ni perder un minuto en hacer una foto.









De música os dejo a los hermanos australianos Angus & Julia Stone. Dos versiones de la misma canción, igual de buenas. Mañana os pongo otra y os cuento algo más, de ellos y de la media.

"¡¡YO SOY ESPARTACO!!"




12 comentarios:

Valentín dijo...

De pardillo nada, tercero por generoso. Pisaste el podium que es una vieja aspiración de muchos y el escalón es lo de menos.
Lo importante es la larga carrera de fondo de cada uno de nosotros y ahí estas en la cima.
Enhorabuena de nuevo y que sigas disfrutando de esa gran verdad: "..que bien se está cuando se está bien..."
Un abrazo

TSI-NA-PAH dijo...

Que paisajes, que envidia!De pardillo nada! ¿Lo importante es participar? eso se dice!
un abrazo
como verificacion de la palabra me sale "competicion"!

Michel dijo...

No solo por esta crónica y está carrera, para el que no lo sepa al día siguiente se metió la Media Maratón de Ciudad Rodrigo en 1h.28min. creo, por todo ello, enhorabuena y chapeau.
Seguro que nos dejará una crónica de la Media.
Que dure mucho ese momento dulce,
porque Que mal se está cuando se está mal.

Un abrazo y me alegro de haberte visto este fin de semana.

Javi dijo...

Enhorabuena campeón! Esa tercera plaza esta ganada con tu sudor. Una pena la segunda poscición, pero eso es secundario. Saludos.

CiegoSabino dijo...

Míralos qué monos todos metidicos como sardinas debajo del toldo, jajaja

Efedexdx dijo...

Enhorabuena fenómeno!
Lo que tienes que explicarme es cómo te has organizado para implicarte en la organización de la media de Ciudad Rodrigo, entrenar incluso doblando, trabajar, leer, escuchar música, blogear (¿existe este palabro?),llevar el dorsal nº 1 en la media,...
Olé!

El crusti dijo...

Enhorabuena. No hacen falta más palabras. Por cierto, los participantes cabíais en una casilla de parchís, jejejeje

Un abrazo

Santi

ned henry dijo...

Tuvo que ser una carrera preciosa, una pena la niebla pero las fotos son buenísimas, y de quedar primero o segundo... bah lo importante es lo que tú haces, como dice Tsi, participar, sentir el campo, olerlo y respirarlo, incluso pasar frio.

A mi el medico me mandó a hacer ejercicio, de momento sólo camino porque estoy con sobrepeso (107 kg - 1,85m) pero estoy a dieta y ya te digo, camino dos o tres veces por semana. Para octubre me gustaría empezar a trotar. Afortunadamente en internet he encontrado algún plan de entrenamiento que seguiré a partir de octubre cuando esté más finito.

Saludos y dale fuerte!!

Humberto Cerezo dijo...

yo lo que creo es que hay más de un Abel... otra explicación sería cosa de brujería montañera o qué sé yo!! jajajajaja
Un placer volver a veros a todos!!
Un fuerte abrazo.

Xocas dijo...

Estás hecho un fenómeno. Enhorabuena por ese podio, como sigas así, dentro de poco serás Atalanta El Intratable, ;-P

Atalanta dijo...

Valentin, enhorabuena para ti que llevas un año en plan "panzer". Si yo sólo entreno para aguantarte en las rampas de los Picos de Europa :). Por ahora disfrutando de esto que tanto nos gusta que es de lo que se trata. Pronto nos vemos.

Tsi, el "blogger" este sí que sabe :)Una pena el tiempo porque la montaña no se aprecia. Todos nosotros somos populares, en muchas de estas carreras acabar es vencer. Malo el que no lo piense así.

Michel, muchas gracias, hombre. Bien sabes tú lo malo que es tener alguna molestia que te impida disfrutar, justo lo que estoy haciendo yo ahora, sin tener muchas pretensiones. Me alegré un montón de que remitiera el domingo. Un placer saludaros.

Javi, si yo estoy sobre todo contento porque nunca me he sentido tan fuerte en una carrera de monte tan larga. Si encima te dan una copa, para qué pedir más. Gracias, dagal.

CiegoSabino, se nos veía con ganas de salir a mojarnos...

Efedexdx, doblar sólo en Semana Santa, bloguear ya casi no puedo hacer más que escribir, la música es compatible con muchas actividades y sobre todo, sobre todo... yo desgraciadamente no tengo dos chavales tan majetes como Ana y Pablete. Eso sí que tiene que exigir dedecación a tiemmpo completo. El número uno un gran detalle de Juan Carlos.

Crusti, ésas son las carreras que interesan pero no hay que decir cuántos participan para que tu madre se crea que eres una máquina :). Aquí acabaron 24 en la maratona, 47 en el ultra.

Ned, bienvenido. Por eso me gusta correr tanto en montaña, porque esas sensaciones no te las da una carrera de asfalto ni de lejos. Es un buen plan. Conozco a mucha gente con tus características que ahora están engachados a este mundillo. Lo planteas de forma correcta. Primero caminar. Después dos, tres días diez minutos de carrera muy lento y poquito a poco te lanzarás a hacer una carrera. Si quieres consejos, me escribes al correr. Mucho ánimo. Es lo más importante y fijarse pequeñas metas.

Humbert, lo mismo digo, un placer ese abrazo en meta. Lo que no tiene explicación es que un triatleta cachas corra como galgos en el chasis. Enhorabuena, campeón.

Xocas, gracias, sí , sí, sobre todo si escogemos carreras con menos de cincuenta participantes. Ya le digo al Ciego que ésas son las que interesan, sobre todo si hay categoría de vetereanos :)

Furacán dijo...

Enhorabuena! pero si está muy bien, de pardillo nada, son circunstancias de carrera que le pasan a cualquiera (que aspire a podio :-))